jueves, 18 abril 2019

Menos mal que algo llovió

La incertidumbre meteorológica tumbó un Miércoles Santo en el que sólo tres cofradías pisaron la calle, pero ninguna pudo completar su estación de penitencia con normalidad. Fusionadas, Paloma, Sangre y Expiración suspendieron sus salidas y Mediadora se quedó refugiada en la casa hermandad de Estudiantes ante el riesgo de precipitaciones. Por suerte, a las 0.05 del ya Jueves Santo empezó a llover en la capital malagueña, apenas unos minutos después de entrar el Cristo de las Penas en la casa salesiana. Nadie se mojó y la lluvia, al menos, llegó para minimizar la cara de tonto que se queda cuando una jornada de la Semana Santa se va al traste y, para colmo, no cae ni gota. Eso sí, con los horarios en la mano, todas se hubieran mojado.

Mediadora y Salesianos se pusieron en la calle a la hora prevista, sabedores de que, pese al riesgo de lluvia anunciado, podían llegar a la Catedral sin mucho problema; si bien lo hicieron visiblemente aceleradas e incluso algo tensas. Fusionadas no lo vio tan claro -o sí, según se mire- y, entendiendo que no estaban para carreras, fue la primera en suspender su estación de penitencia. El resto -Paloma, Sangre y Expiración- lo hicieron en cadena conforme les llegaba el turno de salir. No era una papeleta fácil porque, aunque el cielo estuvo encapotado todo el día, el riesgo de precipitaciones no llegaría hasta la medianoche. Por su parte, El Rico anunció desde el primer momento que saldría exclusivamente para cumplir con el rito de liberación del preso y así lo hizo.

Aunque breve, la jornada estuvo llena de sobresaltos. En estas situaciones, los nervios se hallan a flor de piel. Salesianos ganó tiempo y pactó con Mediadora pasar delante en el Recorrido oficial para regresar a Capuchinos con la mayor brevedad. Pero al salir de la Catedral, El Rico, que volvía tras su acto en la plaza del Obispo, les género un parón de casi una hora a las dos únicas que cumplimentaron el nuevo Recorrido oficial. Salesianos tuvo que esperar pacientemente a que pasara El Rico y se vivieron momentos tensos a la vista de todos en la conversación de nazarenos de ambas cofradías. El parón también afectó a Mediadora que estaba en Molina Lario para entrar en la Catedral. Cabe recordar que situaciones como estas no son nuevas en esta jornada, y se han dado sin necesidad de riesgos de lluvia de por medio y con las mismas cofradías protagonistas. Como en todas las jornadas de incertidumbre, el baile de nazarenos descapirotados y portadores luciendo túnica en los bares fue bochornoso, todo a pesar de que corporaciones como la Sangre tiraron de pedagogía insistiendo en el correcto uso de la túnica mediante un oportuno comunicado en redes sociales.

Expiración fue la última suspender su salida procesional, aunque la Agrupación de Cofradías ya lo había dado por hecho de manera indirecta en una comunicación oficial a través de las redes sociales. Un fallo de comunicación inadmisible -y seguramente reconocido, en el momento en el que el ente agrupacionista lo acaba borrando-. No es la primera vez que la institución de San Julián patina cuando más necesaria es la información instantánea y veraz, como en estos casos de lluvia.

La meteorología deja a Málaga sin apenas Miércoles Santo, la primera de las jornadas con cofradías discrepantes con el nuevo Recorrido oficial: Expiración y El Rico. Sobre la primera, la corporación más beligerante contra el proyecto, a tenor de las declaraciones de su hermano mayor durante la Cuaresma, queda la duda de cómo habría regresado, teniendo en cuenta su estilo de procesionar y las limitaciones del trono de la Virgen de los Dolores. Parece que la incertidumbre del tiempo se mantendrá durante la segunda mitad de la Semana Santa, pero nunca se debe perder la Esperanza. Mucho menos un Jueves Santo.