Adiós, Diéguez adiós. La historia se vuelve a repetir, esta vez en la parroquia de la Santísima Trinidad. El polémico cura José Diéguez ha sido destituido de su cargo como párroco, apenas siete meses después de su nombramiento. El domingo 13 de noviembre fue su toma de posesión oficial, en este poco tiempo ha conseguido enfrentarse a algunos de los principales colectivos de la feligresía. El caso más sonado fue la polémica prohibición al Cautivo de visitar el templo con la Virgen de la Trinidad en su tradicional procesión de gloria. Tampoco eran buenas las relaciones con la Real Hermandad del Rocío de Málaga. El obispo Jesús Catalá ha decidido relegarlo del cargo y el párroco de San Pablo, Manuel Arteaga, asumirá por ahora sus funciones.
José Diéguez mantendrá, según fuentes consultadas, sus responsabilidades como capellán sanitario del Hospital Regional Materno Infantil y del Cementerio de San Gabriel-Parcemasa, funciones que desempeña desde hace tiempo. Su cese como párroco de la Trinidad no es nada nuevo en su carrera, en los últimos años ha pasado también sin dejar huella positiva por San Dámaso y la Divina Pastora, como párroco; y por los Santos Mártires como coadjutor de Federico Cortés. Su paso siempre fue fugáz y polémico.
· La última polémica: "José Diéguez nos dijo que no quería que fuéramos nunca más a la iglesia de la Trinidad", Juan Partal, hermano mayor del Cautivo





















comentarios
-No es pasión de padre -dice un señor en la jura de bandera de su hijo- pero el único que lleva bien el paso de todo el desfile es mi hijo... ¡Los demás llevan el paso cambiado!
Don José Diéguez estuvo escasas semanas en la parroquia de San Dámaso como Párroco; no llegó al año completo en la Divina Pastora; en Los Mártires, como vicario parroquial, ha durado menos que una saliva en una plancha; en la Trinidad, no ha llegado al año... ¿Quien lleva el paso cambiado en el desfile de la diócesis?
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