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La hermandad de las Penas está intervenida desde el 7 de enero de 2015 y la solución aún parece no vislumbrarse en el horizonte. Un nuevo ‘caso Zamarrilla’ no puede repetirse. El Obispado detuvo por supuestas irregularidades en el censo un proceso electoral que se había iniciado semanas antes. Francisco Calderón cerraba una etapa de 16 años como hermano mayor, desde el 23 de junio de 1998 que fue elegido, y dos hermanos optaban a la reelección: Jesús Mesa, mano derecha de Calderón durante su mandato, y Antonio Alés. El abogado y cofrade de Mena Manuel Gordillo fue designado para ordenar las deficiencias que pudieran existir en el censo de las Penas y volver a convocar elecciones en la mayor brevedad. Pero nada más lejos. El Obispado mantiene un pulso con Calderón y Mesa que ha llegado ya al Vaticano. De hecho, Roma obligó al obispo a declarar nula una sanción a Francisco Calderón. Más allá de casos personales, la intervención parece no tener fin y debiera resolverse cuanto antes.

 

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La papeleta del Obispado con respecto a las procesiones es complicada. Sobre todo si no existe primero una autorregulación por parte de las cofradías. ¿Cuántos cofrades consideran ya excesivo el número de procesiones que se celebran? Pues imaginen el resto de ciudadanos que deben convivir con las cofradías sin participar de ellas. Más allá de las numerosas citas ordinarias que marcan el curso anual, cualquier excusa parece buena para solicitar una extraordinaria. Establecer una norma cerrada no es la solución, porque no todos los casos son iguales y, por tanto, no pueden tratarse de igual modo. El calado social y devocional de las imágenes es lo que debe determinar la necesidad de toda extraordinaria. Sirva como ejemplo por la coyuntura, sin ánimo de señalar como cabeza de turco: este curso hay anunciada una de la Pollinica, por el 75 aniversario de la hechura de la talla del Señor. Será la segunda que protagonice en menos de una década, tras salir en 2011 por el centenario fundacional. ¿De verdad era necesaria?

 

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Que la celebración del Corpus Christi en Málaga ha tocado fondo es algo unánime. En la última edición, hasta la Agrupación de Cofradías se borró de la cita, dejando de montar el tradicional altar de la plaza de la Constitución que era de lo poco decoroso de la jornada. Nadie toma cartas en el asunto, ni queda claro quién debe tomarlas. Por lo pronto, tras el último fiasco, ha habido una primera reunión con representantes del clero y cofrades, de la Agrupación de Cofradías y de Gloria. Aunque la aportación de los cofrades puede ser mayor y quizá por ellos pase parte de la solución, la pelota está en el tejado de la calle Santa María. El propio obispo es quien debe redefinir esta fiesta venida a menos y tratar de devolver a Málaga una celebración digna. Lo mismo es necesario tumbar vicios históricos como la prohibición de imágenes en el cortejo, el criterio en el orden procesional o la mera estabilidad del día y hora de la procesión, que rara vez aguanta varios años de forma consecutiva.

 

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Poco se habla en Málaga de la celebración del Corpus Christi. Y menos aún se sabe. El Obispado de Málaga no se ha pronunciado desde sus canales oficiales sobre los actos a celebrar y en el mundo cofrade sobrevuelan rumores de ciertas novedades que finalmente no se llevarán a efecto. Así, la procesión mantendrá el modelo de los últimos años: misa estacional por la mañana y procesión vespertina. En la ciudad, queda la sensación de que la expectación cada año es menor y la respuesta de las cofradías así lo ratifica: apenas tres altares oficiales recibirán al Santísimo. El resto de colectivos de la Iglesia nunca aportó nada en esta procesión de todos; a excepción de la Adoración Nocturna, que hace años que también dejó de montar su altar. A unos días vista, salvo los toldos con aires de Feria de la calle Larios, ninguna otra cosa anuncia la Fiesta eucarística en Málaga.

Como contrapunto a lo vivido en otras ciudades (Granada, Sevilla o Toledo) que llega a través de los distintos canales de comunicación, en Málaga reina la apatía. El tradicional altar que la Agrupación de Cofradías monta dede hace décadas en la plaza de la Constitución se dejará de hacer. En su lugar, la hermandad de la Sagrada Cena anuncia que su titular presidirá el altar agrupacional en Molina Lario, concretamente en la entrada al patio del Sagrario. Es decir, donde años atrás había dos altares, esta vez se economizan esfuerzos y la cosa quedará reducido a uno. El Simpecado de La Caleta presidirá el altar de la Agrupación de Glorias, en la antigua plaza del Cardenal Spínola, léase la 'Doble curva'; mientras que Humildad y Paciencia no fallará a su cita anual con al Santísimo y montará su también tradicional altar en Larios, a la altura de la plaza de las Flores. Y pare de contar. Hace años que el Obispado se propuso controlar el montaje de altares y ha conseguido cargarse las pocas iniciativas que existían. Aunque a buen seguro la asociación cultural de El Monaguillo engalanará alguna fachada para recibir a Jesús Sacramentado, precisamente una de las cosas que desde la curia se pretendía evitar.

 

Los horarios del Corpus de Málaga

La misa estacional dará comienzo a las 11.30 en la Catedral. Por la tarde, se celebrará la eucarística -como todos los domingos en el templo catedralicio- a las 18.00 horas y antes de impartirse la bendición, saldrá la procesión a las 18.30. Jesús Sacramentado volverá al primer templo de la Diócesis sobre las 20.00 horas, tras recorrer Molina Lario, las plazas del Siglo y del Carbón, Granada, plaza de la Constitución, Larios, Sancha de Lara, Molina Lario y la plaza del Obispo para entrar por la puerta de la Encarnación, bajo palio portado por la curia. Qué paradoja, luego se realizará el traslado de regreso del Señor de la Cena desde su altar, y a buen seguro despertará más expectación que toda la celebración.

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En el inquietante silencio que rodeaba a la intervención de las Penas, el comisario del proceso, Manuel Gordillo, concedió una entrevista a elcabido.org en la que dejó claro que la política de comunicación se marca desde el Obispado. Este cofrade de Mena es un mero servidor en el proceso, según explicó. Pero sus declaraciones sirvieron para reflejar en qué situación se encuentra el problema; pues cualquier hermandad intervenida tiene un problema por resolver. En este caso aludía a varios expedientes sancionadores abiertos. Hasta que no se cierren, no sería posible pasar página y volver a convocar elecciones. Los hechos parecen acelerarse y llegan noticias de Roma. Entre los hermanos que fueron sancionados están los cofrades Francisco Calderón y Jesús Mesa. El primero, hermano mayor de la Penas entre 1998 y 2014, responde a la llamada de elcabildo.org para tratar de resolver algunos de los interrogantes que existen.

-Ha pasado mucho tiempo y aunque se ha dicho mucho sobre el proceso, se sabe poco. ¿De qué se le acusan?

-De cosas totalmente desproporcionadas y fuera de contexto absolutamente. Siempre he dicho lo mismo: todos los incidentes que han podido ocurrir en la Cofradía se hubieran solucionado mediante el diálogo a tres partes. Hay una cuestión de fondo y es que, desde un primer momento, se ha intentado -por activa y por pasiva- que la candidatura que presentaba Jesús Mesa no fuera hacia delante. Y de ahí parte todo. Se han buscado una serie de acusaciones exageradas al máximo.

-¿Pero cuáles son?

-Cosas absurdas como que no haya un libro de inventario. Hicimos un catálogo de todo el patrimonio histórico artístico de la Hermandad; lo que no hay es un inventario de tornillos o puntillitas... Supongo que sería preceptivo en todas las hermandades y parroquias. Me consta que ha habido parroquias que no han presentado inventario alguno cunado ha habido movimiento de párroco; no tengo constancia de que en todas las hermandades exista un libro de inventarios o libro de acuerdos, que también nos han reclamado. Eso se refleja en el libro de actas, que sí existe. Por lo tanto estaríamos en un doble registro de acuerdos de junta de gobierno o de cabildo, que es otra de las acusaciones.

-En su momento se habló sólo de la manipulación del censo. Ha citado más, como varios libros que desconocíamos que las hermandades tienen obligación de tener, ¿hasta cuántos cargos se le imputan?

-No sabría decirte. Hay barbaridades como que no he dejado ejercer las funciones al tesorero, cosa totalmente fuera de lugar y de contexto. Precisamente me he limitado a favorecer la tarea del tesorero en algunos casos. Me acusan de manipular el presupuesto, cosa que no he hecho jamás. Lo que he podido hacer es indicarle al tesorero que en un presupuesto de ejercicio había que incluir una partida que no se había incluido o quitar otra partida porque me parecía que no estaba correcta incluirla para esa ejercicio. Cosas de ese estilo; pero no he tocado nunca directamente un presupuesto porque es responsabilidad del equipo de tesorería.

-¿Se habla de manipulación de presupuesto o apropiación de bienes?

-No, nunca se me ha acusado de apropiación de nada. Algo que tampoco hubiera admitido de ninguna de las maneras.

-En cuanto a la manipulación del censo, ¿en qué términos se expresa esa acusación?

-Primero se expresa en una cantidad exagerada de hermanos; luego se reduce a treinta y tantos. No se ha demostrado nunca que haya sido yo el manipulador. Sí me consta que ha habido personas que, a ciertas horas, cuando se suponía que no había nadie en la Hermandad, sí iban a trabajar en los ordenadores. Lo mismo que se me acusaba a mí, se podía acusar a esas personas que entraban a deshoras a manipular en el ordenador.

-Un hecho objetivo es que el programa deja rastro de entrada y salida en el ordenador, ¿en base a qué viene esta acusación?

-A que se utiliza mi clave. Pero mi clave la conoce allí buena parte de la junta de gobierno.

-Es decir, otra realidad objetiva es que con su usuario se realizan cambios en el censo. ¿Qué tipo de cambios se hacen?

-Cuando se da de baja a hermanos se hace cumpliendo lo que está establecido en Regla. Es decir, hermanos que deben cuotas. Hay hermanos que se les ha comunicado y otros que debían cinco o diez años de cuota y no se les había dado de baja y seguían las deudas acumuladas. Había también cosas que el tesorero hacía y eran totalmente erróneas: por ejemplo, una persona que devolvía cuotas durante tres trimestres y domiciliadas en el banco, lo que hacía era, supuestamente para evitar un gasto que se produce por la devolución de recibo en el banco, quitarle esa domiciliación y domiciliarla en la propia hermandad, pero no le comunicaba nada al hermano si debía o no debía. De eso sí me preocupé yo que se solucionara porque había hermanos que, a lo mejor, no se les había comunicado que tenían deudas pendientes. Llamé a unos pocos para decirles la situación en la que se encontraban.

-¿Hay quien ha entrado a manipular el censo con su clave de usuario o se han realizado operaciones de forma incorrecta sin mala intención?

-Se han realizado operaciones de forma incorrecta, sin mala intención, y otras intencionadamente, utilizando mi propia clave.

-¿De ahí no se han depurado responsabilidades?

-Creo que ha habido sanciones a determinadas personas, por ejemplo, el caso del tesorero. Sin embargo, es como si no hubiera sido sancionado, porque ha continuado con su labor de tesorería, supuestamente, allí en la Hermandad.

-¿Qué sanción le pusieron desde el Obispado de Málaga?

-Pues la suspensión por un determinado número de años de ejercicio en la Hermandad y en otras hermandades, cosa que me parece desproporcionada.

-¿Por cuántos años?

-Diez años. Me parece algo desproporcionado e injusto. Incluso en el mes de febrero, mucho antes de abrirse un expediente, envié una carta al señor obispo, solicitándole perdón por aquellos actos que yo hubiera podido haber efectuado y que hubiera ofendido a la jerarquía. Sin embargo, de esa carta no tengo respuesta hasta la fecha. No se concedió perdón en absoluto.

-Con anterioridad o posterioridad a la carta, durante todo este tiempo, ¿ha tenido la posibilidad de entrevistarse personalmente con el obispo?

-Tuvimos una entrevista con el señor obispo en diciembre de 2015. La actuación suya fue desentendiéndose totalmente del tema sin dar ninguna solución. Precisamente lo que queríamos era dialogar sobre la cuestión y que encontrara una solución sobre el tema lo más respetuosa y lo más fácil posible.

-¿Cómo evoluciona ese recurso que tienen interpuesto a la sanción del Obispado?

-Ha evolucionado en que el obispo ha recibido un escrito del dicasterio para laicos, invitándole a que sean revocados los decretos con los que me acusaban y me sancionaban. Es decir, ahora mismo estamos sin acusación y sin sanción. Ha sido revocado.

-Ha ganado el recurso y los cargos y las sanciones propuestas quedan nulas...

-Efectivamente.

-¿Desde el Obispado o desde la Hermandad le han actualizado la situación del proceso?

-No, nada. Conmigo no han vuelto a tener ningún tipo de contacto. Sí he mandado escritos tanto al Obispado como a la Hermandad pidiendo que se me informe por qué no se me han pasado las cuotas. Durante todo este tiempo no ha habido una resolución en firme. Ha habido dos decretos que han dado pie a un recurso correspondiente que ha prosperado. En todo ese tiempo tenía que haber seguido recibiendo cargos de cuotas y comunicaciones de todos los actos y actividades de la Hermandad, porque no he dejado de pertenecer a la Hermandad en ningún momento.

-¿Qué pensó cuando vio las iniciales en aquel famoso comunicado de 2015?

-Lo que pensé es que era totalmente injusto y que el comportamiento del comisario es malévolo al cien por cien. Que si recibió órdenes de que se publicaran las iniciales, es totalmente desproporcionado y fuera de lugar. Estoy acostumbrado a otro tipo de mundo cofrade, porque llevo toda la vida en las cofradías, y he entendido siempre que no debe trascender a la calle nada que pueda perjudicar a la Hermandad o a los hermanos. En definitiva, la Hermandad son los propios hermanos; eso por una parte. Por otra, he leído sus declaraciones en elcabildo.org y las iniciales mías quizá no las conozca su madre; las suyas desde luego no se conocen en Málaga, en el mundo cofrade. Las iniciales mías y la de Jesús en el mundo cofrade de Málaga se conocen para lo bueno y para lo malo. Para lo malo se han encargado ellos de que se conozcan. Para lo bueno ya se conocía de antes. A mí me parece que fue totalmente injusto y fuera de lugar.

-En paralelo al recurso contra la sanción del Obispado, inició un proceso judicial por, lo que entendía, un ataque al honor con ese comunicado. ¿En qué situación se encuentra?

-Este 13 de diciembre estaba citado el comisario y ha presentado un escrito exculpatorio basado en que la demanda estaba fuera de plazo acogiéndose a jurisprudencia que no es compartida en todo el territorio. No obstante, el juez ha estimado el escrito por lo que ha sido archivada. La culpa ha sido nuestra porque esperamos hasta última hora que hubiera por parte del Obispado cierta benevolencia y consideración hacia nosotros, teniendo en cuenta además el Año Jubilar. La decepción ha sido grande.

-¿Por qué se ha llegado a todo esto? Van dos años de intervención y con la sensación de que va todo muy despacio...

-En estos dos años algunas cosas se me pierden de la cabeza porque lo hemos pasado muy mal, tanto a nivel privado como a nivel de la Cofradía. A nosotros nos crucificaron el 5 de febrero de 2015 y después nos llevaron a un calvario, en vez de ser al contrario; hemos sufrido un calvario durante dos años y todavía no lo hemos pasado. Antes de convocarse las elecciones nos advirtieron algunas personas que algo se estaba fraguando contra la Cofradía y contra nosotros. De hecho, tenemos un mensaje antes de la intervención en donde preguntaba por parte de algún miembro de otra cofradía ajena a Las Penas si ya había sido nombrado el comisario para la Cofradía... Ten en cuenta que el nombramiento se produce el 7 de enero de 2015 y ese mensaje fue antes de las elecciones que se tenían que haber celebrado a finales de noviembre del año anterior.

-¿Por parte de quién había interés?

-Por parte del propio Obispado.

-¿Y por qué con Las Penas?

-Me voy a referir a una conversación que hubo en la que estaba presente un señor, que ya ha fallecido y que no puede dar testimonio de lo que voy a decir. Él, directamente a través de terceros, nos la hizo llegar a nosotros. Se había comentado que a las cofradías había que darles un escarmiento o algo parecido; que las cofradías se estaban desmadrando en Málaga en ciertos aspectos y había que darles un correctivo. La oportunidad estaba en Las Penas, que podía ser intervenida. Además, tanto Jesús Mesa como yo habíamos sacado pecho al Obispado, y todo es porque nunca nos hemos quedado callados a los ataques que hemos recibido o a las injusticias que hemos considerado que se habían producido con anterioridad, en otras cuestiones en la que habíamos mantenido disparidad de criterios, tanto con el Obispado como con la misma prensa. No nos hemos callado nunca. Siempre hemos seguido por nuestro camino en lo que hemos considerado que era lo mejor y lo propio para la Hermandad.

-¿Cómo ve a la Cofradía, qué diagnóstico hace?

-La veo hundida completamente. La cofradía de las Penas ya no es lo que era. Nosotros dejamos -y hablo de los últimos 20 años no sólo de mi mandato- una hermandad caminando siempre hacia arriba. En menos de dos años ha perdido hermanos, ha perdido en actividades y la Cofradía en la calle ya no es la misma, ni en otros muchos aspectos de la vida cofrade. Sabemos que después de Feria (o durante la Feria), supuestamente, ha habido quien se ha apropiado de los fondos de la caja del bar y se ha intentado tapar ese asunto. Nosotros lo sabemos, nos ha llegado el comentario y se intenta tapar. ¿Por qué no ha actuado en consecuencia el Obispado con el comisario? ¿Qué es lo que hace el comisario para vigilar o mantener una situación normal dentro de la Cofradía?

-¿Participó en la pasada estación de penitencia?

-No participé.

-¿Pudo ver a la Hermandad en la calle?

-Intenté no verla.

-¿Qué opinión le merece el recorrido que realizó?

-Nefasto totalmente; inapropiado para la cofradía de las Penas que se recoja a las 4.30 de la mañana cuando siempre hemos luchado precisamente por todo lo contrario: que la Cofradía se recogiera lo antes posible.

-Gordillo afirma que se cambió porque en su momento hubo conversaciones de apostar por una vuelta por la plaza del Obispo…

-Eso no es verdad: durante el periodo nuestro nunca se planteó ese recorrido. Jamás.

-¿Qué ha dejado de hacerse en la Hermandad en estos dos años?

-En primer lugar considero que cuando en una Cofradía interviene un comisario, ésta debe seguir su rumbo normal en cuanto a cultos, salida procesional y ya está. Ni hacer ferias, ni otro tipo de actividades que no vienen al caso porque no están recogidas ni en Estatutos, ni absolutamente en nada. El comisario se tendría que haber limitado sólo y exclusivamente a la tarea de administrar la Hermandad: de resolver un problema para lo que fue nombrado y haber convocado las elecciones inmediatamente. Te estoy contando todo esto al margen de la pregunta que me haces. Entiendo que con la resolución de los decretos nos retrotraemos a cuando se revisa el censo, se detectan una serie de errores o irregularidades, como lo queramos llamar. Pues bien, se tenía que haber solucionado en ese momento y haber convocado elecciones. Como no ha sido así, ínsisto, el comisario se tenía que haber limitado sólo y exclusivamente a la celebración de los cultos recogidos en regla y a la salida penitencial de la Cofradía. La Hermandad lleva dos años parada y estoy seguro que si la candidatura de Jesús Mesa hubiera prosperado tendríamos avanzados muchos de los proyectos que iban en su candidatura. Por ejemplo: se hubiera iniciado la construcción del retablo, porque yo tenía ya a personas que iban a contribuir con la madera necesaria para la construcción del mismo. Se hubiera iniciado también toda la azulejería de la capilla, que también había mantenido contactos en ese sentido. Cuando la junta de gobierno ha planteado algún tipo de actividad o acción encaminada a elevar su patrimonio o enriquecerlo, lo ha conseguido. Hablamos de la pintura del techo, por ejemplo.

-¿Ve la luz al final del túnel?

-Veo muy difícil la recuperación de la Hermandad a corto plazo.

-¿Qué haría falta para conseguir normalizar la Corporación?

-En este caso se ha hecho todo lo contrario. Se ha nombrado a un comisario y la Cofradía está más dividida que nunca. Se habla de unidad y no es cierto: allí acuden menos hermanos que antes. Antes estaba abierta todos los días, incluso en verano; y allí acudían todos los días hermanos para una cosa o para otra y había mucho movimiento. Hoy me consta que hay muy poca actividad.

-¿Quedan ánimos para verse nuevamente en el día a día de la Corporación?

-A mí no. Ahora mismo estoy totalmente desencantado con el mundo de las cofradías. Se me ha impuesto un castigo innecesario, injusto. Creo que el mundo de las cofradías, o la cofradía de las Penas, ha perdido a un gran cofrade. No yo, que no soy un gran cofrade, sino a Jesús Mesa y a una serie de persona que teníamos detrás. Insisto, la recuperación de la Hermandad va a ser muy difícil.

Publicado en Málaga

La hermandad de las Penas está intervenida desde el 7 de enero de 2015. El Obispado detuvo por supuestas irregularidades en el censo un proceso electoral que se había iniciado semanas antes. Francisco Calderón cerraba una etapa de 16 años como hermano mayor, desde el 23 de junio de 1998 que fue elegido, y dos hermanos optaban a la reelección: Jesús Mesa, mano derecha de Calderón durante su mandato, y Antonio Alés. El abogado y cofrade de Mena Manuel Gordillo fue designado para ordenar las deficiencias que pudieran existir en el censo de las Penas y volver a convocar elecciones en la mayor brevedad. Pero el asunto se está prolongando más de lo esperado.

-¿Por qué se sabe tan poco de la situación interna de las Penas después de casi dos años?
-Bueno... se sabe poco porque por parte del Obispado han considerado que no debía darse información, sinceramente. Así de simple.

-¿Y por parte del equipo del comisario consideráis que debiera de darse algo de información?
-Debo explicar que, al estar la cofradía regida por un comisario, no existe equipo. El comisario es un órgano unipersonal y tiene colaboradores, que son personas que no tienen ninguna responsabilidad colegiada o individual, como lo que entendemos por cargo de responsabilidad de junta de gobierno; son simplemente voluntarios que se han prestado o que yo los he llamado y les he pedido colaboración. Lógicamente en una cofradía hace falta un tesorero, un albacea, alguien que lleve secretaria… entonces simplemente a esas personas, como tienen acceso a datos que pueden ser sensibles, yo se las he comunicado al Obispado y están autorizadas a conocer esa información. Esos responsables se conocen como auxiliares, pero realmente no hay ningún órgano colegiado. Las decisiones son mías en última instancia.

-¿El comisario considera que debería contarse algo más de como evoluciona el proceso?
-Considero que debiera de haberse informado de algo más de lo que había. Sí, lo considero. Pero respecto lógicamente que no se haya hecho; se me ha explicado y lo respeto, aunque hay cosas que no comparta.

-¿La política de comunicación cambia tras aquel comunicado famoso en el que se dieron unas iniciales?
-No. No es que cambie la política de comunicación. La cofradía, no olvidemos que se paraliza unos días antes del cabildo de elecciones; éste se suspende, con posterioridad lógicamente sale mucha información tanto en prensa como por parte de la Cofradía, de los hermanos y de los antiguos gestores. La Cofradía se interviene el 7 de enero de 2015, en el que el Obispado saca un comunicado; se firma un decreto también en el que se dice otra serie de cosas, entre otras que se suspenden los órganos de gobierno de la Cofradía y que se cesa a la junta de gobierno con su hermano mayor al frente; que se va a averiguar qué ha pasado en el censo. Por mi parte, lógicamente, para saber qué ha pasado en el censo debo hacer una llamada al censo. Sin llamar a los hermanos para que realicen las alegaciones que quieran realizar, difícilmente se puede saber qué ha pasado en el censo. De alguna forma, aquello fue, digamos, el final de todo el proceso relativo a las alegaciones del censo y el proceso de explicaciones de por qué el censo no permitía que se celebrasen elecciones. Por eso se emite el comunicado, simple y llanamente. A partir de ese momento, tampoco yo me he negado a facilitar información.

-¿Considera que se equivocó al poner iniciales en el comunicado?
-Pues no creo que me equivocara, sinceramente. Porque en ningún momento puse los nombres y en todo momento dije presuntamente. O sea, que preservé la presunción de inocencia de las personas, no sólo haciendo constar que eran presuntos responsables, sino que encima tampoco puse los nombres. Lo que pasa que creo que después hubo un interés en hacer pública, digamos, la identificación de esas personas que yo en ningún momento hice públicas.

-Pero bueno, las iniciales eran archiconocidas...
-Bueno, serían archiconocidas para quien fuese archiconocidas, tampoco pensemos que porque se pongan las iniciales... Mi madre, te aseguro, que por mucho que la pongan en un potro de tortura, seguro que no sabe a quien corresponde esas iniciales. Y muchísima gente; tampoco presupongamos porque X cofrades lo sepamos, todo el mundo lo sepa.

-¿Por qué se quitaron?
-No se quitaron.

-Hay un comunicado en la web de la Cofradía que se modifica tras ser publicado en los medios y se eliminan las iniciales.
-No, no, no; eso no es así…

-¿Sigue ese comunicado en la web?
-No. Ese comunicado en la web se quitó al tiempo, no recuerdo ahora mismo si fue a las dos o tres semanas. Porque también consideré que la información la necesitaban los hermanos, que tenían un derecho a ser informados de qué había pasado realmente en la cofradía y por qué realmente se suspendía definitivamente el proceso electoral -que me parece que es un hecho gravísimo el que se suspende el proceso electoral de una cofradía-. Simplemente se retiró el comunicado porque creía que no tenía sentido que siguiera: los hermanos que habían querido conocerlo, ya lo habían conocido. Me parecía que era suficiente con el tiempo que estuvo. También tengo que decir que una persona próxima a los antiguos gestores estuvo hablando conmigo porque le parecía oportuno que se quitara y yo tampoco tenía interés de que aquello estuviese allí a perpetuidad. Esta persona es el suegro de Jesús Mesa. Y se quitó el comunicado entero.

-¿Cómo avanza la intervención?
-La intervención ni avanza ni retrocede; la Cofradía sigue intervenida de acuerdo a un decreto del Obispado y seguirá así, en tanto en cuanto no se solucionen los procedimientos que existan frente a cualquiera de los hermanos que estaban presuntamente implicados en los problemas que existían.

-¿Cuánto tiempo considera que será necesario para normalizar la vida interna de la Cofradía?
-Vamos a ver, yo creo que la vida interna de la Cofradía ni está más normalizada ni menos que cualquier cofradía…

-Entiéndase normalizada en tanto a que lleguen los hermanos a los órganos de gobierno…
-Yo considero que en el momento en el que se puedan convocar elecciones porque se hayan terminado los hechos que hace que en la actualidad no se puedan convocar; en ese caso, pues no tiene que haber ningún problema.

-¿Qué hechos son?
-No puedo explicar nada de eso.

-¿Cuál ha sido el momento más difícil desde su nombramiento como comisario?
-Cuando veo que, efectivamente, mi función no se iba a limitar simplemente a hacer una modificación o revisión del censo por errores puramente materiales; sino que veo que la cosa es mucho más compleja y me doy cuenta de que la intervención no se iba a poder liberar antes de Semana Santa (el entrevistado se refiere a la de 2015) como era, por supuesto, mi deseo.

-¿Ha podido intercambiar opiniones con cofrades que han sido comisarios en otros procesos similares?
-Es que no hay ningún proceso similar, la verdad. Hasta ahora los procesos que recuerdo eran parecidos a lo que a mi se me dijo que iba a realizar en las Penas. El único que puede ser un poco distinto a los anteriores, que no se limita a una revisión del censo, sino a apaciguar un poco los ánimos y convocar elecciones, pudo ser el del Cautivo con Carlos Ismael Álvarez; pero el de las Penas es totalmente distinto.

-Cabe pensar en que algo gordo debe ocurrir cuando existe tanto misterio en torno al proceso…
-Vamos a ver: que lo que hay ya se dijo en su momento; había que iniciar unos expedientes y esos expedientes no se han terminado, sencillamente. No se trata de que exista ninguna otra cosa distinta.

-¿Cuántos hermanos hay implicados en esos expedientes?
-Son más de dos.

-¿Más de dos y menos de 50?
-Sí.

-Por visualizar la magnitud del asunto, ¿en torno a una docena?
-Sí, aproximadamente por ahí.

-¿En qué ha cambiado la hermandad de las Penas en estos dos últimos años?
-Bueno, yo he pretendido que cambie lo menos posible, por supuesto, en cuanto a estética se refiere; y siga siendo esa cofradía, diferente en cierto modo, que es las Penas. Yo he sido totalmente respetuoso y no he querido nunca cambiar nada. Para mi ha supuesto muchas cosas, como conocer una cofradía totalmente distinta a lo que había conocido hasta ahora; el comprender cosas que a lo mejor antes no comprendía, el respetar incluso más que antes -siempre he sido respetuoso, por supuesto, pero ahora lo respeto mucho más- esas diferencias que son enriquecedoras para la Semana Santa de Málaga... Pero creo también que todo tiene un límite: yo creo que la cofradía de las Penas tiene una personalidad que tampoco debe cambiar mucho más porque al final sería también una cofradía de las Penas distinta a lo que ha sido ella misma. Hay un equipo humano fantástico, hay una gente trabajadora, luchadora, que lo está pasando mal y que creo que el mundo cofrade tiene que respetar…

-¿Sienten que alguien no respeta la realidad difícil que está viviendo las Penas?
-Hombre, yo creo que en cierto modo hay quien no respeta la situación difícil de la Cofradía. Pero bueno, allá cada uno con su conciencia.

-A nivel de hermanos, ¿cómo ha evolucionado en este tiempo la Cofradía?
-Como cualquier cofradía, hay alguna baja y también hay altas. Pero hay más altas que bajas en estos dos últimos años.

-¿Se han acercado hermanos que estaban más retirados en su momento?
-Muchos. Eso sí que he intentado por todos los medios: que los hermanos de las Penas entiendan a la Cofradía como un punto de encuentro para cualquiera, opine lo que opine.

-El papel que juega Jesús Mesa lo conocemos. ¿Qué papel desempeña en la actualidad el otro candidato de las últimas elecciones, Antonio Alés?
-Un hermano de la Cofradía, como el resto.

-¿Está implicado en el día a día en algún área?
Él directamente no, pero sí personas de su equipo son auxiliares míos y colaboradores directos del día a día de la Cofradía. Y por supuesto, cuando tiene que enterarse de algo, se entera: le he llamado y se lo he comentado.

-¿Qué mensaje le mandaría al hermano de las Penas?
-Que piensen que, de alguna forma, puede ser un sarampión lo de la intervención de una cofradía, pero las Penas tiene su vida normal, sus cultos; intentamos que tenga también sus actividades de esparcimiento, en la Feria o en la Cruz de mayo. Ahora llegará la Navidad y la Semana Santa, con sus preparativos, como cualquier otra cofradía. Dado que, por desgracia, la cosa se ha prolongado más de lo planeado y lo deseable, que hagan un poco de abstracción de la situación administrativa, que creo que, tampoco a la hora del hermano de a pie, sea algo tan importante; y vayan sin complejo con la cabeza alta, pues el día que se termine será una cofradía más. Aprendamos de los errores que es algo de lo que todos debemos aprender.

Publicado en Málaga
Sábado, 12 Noviembre 2016

Una Catedral de malagueñas maneras

La Catedral de Málaga tiene un defecto casi incurable: destaca demasiado, y eso en esta ciudad solo es foco de problemas, ya puedes contar todas las catedrales mancas del mundo que hay o a medio a hacer o las que le faltan cuatro retoques decorativos, que la nuestra es la única, mira tú qué desgraciaitos que semos, que representa los siete pecados capitales, eso como mínimo, de ahí pa’rriba, porque no tenemos perdón de cómo la tenemos de dejá y maltrecha

Llega un momento en el que esas sesudas reflexiones, que resultarían insultantes a oídos de cualquiera, hay que tomárselas a guasa o comulgar con Jorn Utzon, el autor de la Ópera de Sidney, “Las grandes obras deben quedar inacabadas”. El valor arquitectónico de una obra está en la maestría con la que está construida, no en si está completa. La Catedral de Málaga es una soberbia obra arquitectónica, más aún su última fase de la mano del maestro mayor Antonio Ramos Medina, cuyo ensayo sobre la gravitación de los arcos es considerado la cota más alta alcanzada por la ciencia arquitectónica española de la Edad Moderna sobre la problemática de la mecánica del edificio para la resistencia de las estructuras.

Pero pongamos la primera piedra antes de irnos al tejado. En marzo de 1528 el Cabildo catedralicio aprueba el proyecto presentado por el maestro mayor Enrique Egas para la construcción de la nueva Catedral, pues hasta ese momento se estaba construyendo la que tendría como fachada principal la actual puerta del Sagrario. La llegada en 1550 de la maqueta realizada por Andrés de Vandelvira, junto con la presentada por Diego de Vergara, maestro mayor en ese momento de la Catedral, deciden la solución de la cubierta. Estas maquetas fueron encontradas en el derribo de las casas que ocupaban calle Cañón, fueron restauradas y expuestas en la Alcazaba, y próximamente volveremos a disfrutarlas en la Aduana. No sería hasta 1583 cuando se empieza a cubrir la cabecera, aplicando la tradición constructiva habitual en el gótico mediterráneo y que aún continuaba en el siglo XVI, en la que la fábrica de piedra de las bóvedas se cubre exteriormente por una lámina de ladrillo, dejando las cubiertas aterrazadas y transitables, lo que facilita su mantenimiento y limpieza. Además cumplían una misión defensiva, como demuestra el caso fortificado de Almería o la misma cabecera de gárgolas cañoneras de nuestra Catedral, así como la seguridad de no sufrir incendios en ataques que arruinaran la obra. Este tipo de cubierta se encuentran en multitud de catedrales (Sevilla, Barcelona, Valencia, Almería, vieja y nueva de Cádiz, etc.), además de multitud de ejemplos en otros países del Mediterráneo, así como en Canarias y la América hispana.

En 1587 el hijo de Diego de Vergara, de igual nombre, termina de cerrar el crucero y retira andamios y cimbras. El obispo García de Haro estima suficiente la obra para la Málaga de entonces y paraliza la construcción. La Catedral se consagra el 31 de agosto de 1588, quedando en el mismo estado que hoy tienen otras catedrales como la de Plasencia o Utrecht. Precisamente la Catedral de Plasencia también paraliza las obras en 1578 y por la misma causa por las que realmente se pararon en Málaga, por falta de fondos, y también trabajaron entre otros, Enrique Egas y Diego de Siloé. Pero la que me interesa es la de Utrecht, la Catedral de San Martín, que en 1674 sufrió el desplome de la nave central a causa de un tornado. Eso mismo pudo ocurrir tras el seísmo de 1680 en el que la grieta del arco toral del crucero aparecida en 1610, puso en peligro toda la obra. Las prisas en Málaga no son seña de identidad y hasta el informe del ingeniero del puerto Bartolomé Thurus en 1719, que pronosticaba el derrumbamiento de no proseguirse la obra, no decidió el Cabildo catedralicio continuar con la construcción. El encargado de ello sería el maestro mayor José de Bada, que también lo era de Granada y donde residía, que pondría la primera piedra de la nueva fábrica el 21 de mayo de 1721, la cual reposa bajo la torre sur, curiosamente.

A partir de 1753 se empiezan a cerrar las bóvedas, cuyo trabajo dirigió casi exclusivamente Antonio Ramos, ya que Bada acudía esporádicamente, la última en mayo de 1755 cuando aún no estaban completamente cerradas las bóvedas principales. A finales de ese mismo año fallece en Granada José de Bada y comienza la tortuosa historia del malagueño Antonio Ramos, que solicita al Cabildo el nombramiento como maestro mayor de la Catedral con el aval de que su maestría había pasado la terrible prueba del terremoto de Lisboa. Se le concede en 1760 después del inmejorable informe que dio sobre él Gaspar Cayón, maestro mayor de la Catedral de Cádiz: “...merece el que V.S. haga toda la confianza en su habilidad”.

La obra en 1763 estaba lista para unirla a la fábrica del siglo XVI y derribar los murallones que separaban las dos partes. Sin embargo, Antonio Ramos hizo un informe por el que proponía primero terminar la fachada, la cual contribuiría a contrarrestar el empuje y peso de los arcos y bóvedas. El Cabildo estaba deseoso de unir la obra, por lo que sometió el informe a la opinión del coronel de ingenieros José Lacroe, quien denunció que los arcos de las naves se habían cargado excesivamente con cadenas de sillería, es decir, que la obra se vendría abajo. Lacroe recibió seis jamones y una caja de vino francés por sus equivocadas consideraciones. Antonio Ramos se defendió con la solución dada a la grieta del arco del crucero, que desde 1680 amenazaba la ruina de la obra vieja, al crear un sobrearco de singular invención, de tal modo que el arco viejo no recibiera más peso que el suyo propio y así evitar el peligro que amenazaba. Sin embargo el Cabildo ante tan contradictorios informes solicita un arquitecto al Secretario de Estado, Ricardo Wal, el cual recomienda a Ventura Rodríguez, el cual llega a Málaga el 12 de mayo de 1764 y tras examinar la obra y realizar informe, regresa a Madrid el 1 de julio. El Cabildo mandó entonces continuar las obras sin modificaciones ni corrección de errores al informe inicial de Antonio Ramos.

¿Por qué plantea entonces Ventura Rodríguez la cubierta de teja? En enero de ese mismo año de 1764 se produce en Málaga una de las más grandes inundaciones de agua y fango, lo que sin duda debió influirle en su apreciación sobre la solución de la cubierta, si bien la razón principal del tejado de madera era rebajar las cadenas de los arcos, es decir, se queda en una posición intermedia entre las tesis de Lacroe y la obra ejecutada por Ramos, aunque reconoce que si no se hace el tejado propuesto, no se rebajen las cadenas, ni siquiera en parte. Así en 1768 quedan unidas definitivamente las dos partes de la obra conforme al planteamiento que realizó Antonio Ramos y avalaba Ventura Rodríguez. A partir de aquí, la culminación en 1779 de la torre norte sería la última obra importante de construcción.

Antonio Ramos Medina, malagueño y maestro mayor de la Catedral de Málaga desde 1760, murió el 27 de noviembre de 1782, cinco meses después de que el Cabildo catedralicio dictaminara la suspensión de las obras. Poco antes de fallecer el Conde de Galvez, don José de Galvez, escribía de él: “es uno de los mejores arquitectos que tenemos en España”.

Antonio Ramos Medina no tiene ni una calle en su ciudad, demostración de lo desgraciaitos que semos para reconocer a uno de nuestros más ilustres maestros.

Publicado en Opinión / Tribuna

La Delegación Diocesana de Ecumenismo en Málaga ha acogido este último lunes de octubre un encuentro interreligioso para pedir y rezar por la paz. En la ceremonia han participado miembros de la comunidad budista, hinduista, judía, islámica, cristiana -tanto católica como evangélica-española, presbiteriana de Escocia, luterana-danesa y ortodoxa-, así como del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Este acto en Málaga ha nacido a raíz de la conmemoración, hace 30 años, del encuentro que mantuvo el papa Juan Pablo II, en 1986, con representantes de las distintas familias religiosas de todo el mundo con el propósito de "orar por la paz". El obispo de Málaga, Jesús Catalá, ha explicado que con este encuentro "queremos recordar que hace 30 años el papa Juan Pablo II, en la ciudad de Asís (Italia), se reunió con representantes de distintas religiones para rezar por la paz. Él volvió a hacerlo en 2002 y nosotros queríamos celebrar un encuentro con distintas religiones para rezar juntos".

En ese sentido, Catalá ha precisado que quieren rezar por la paz "para que no se diga que la religión es un motivo de guerra o para promoverla, la guerra se hace por motivos de otro tipo, políticos, sociales, económicos...". De ese modo, representantes cercanos a Málaga, a ciudades próximas o a la Diócesis, "han sido invitados y están respondiendo ahora a esa llamada". Catalá ha señalado que el encuentro nace de una invitación de la Iglesia católica a raíz de "un proceso lento, de años de contacto con las personas" y ha destacado que "nosotros queremos promover esos encuentros para conocernos, en primer lugar y, en segundo lugar, para ver lo que podemos hacer juntos", como la paz.

 

Ceremonia

En cuanto a la ceremonia, ésta ha comenzado con una presentación del delegado de Ecumenismo, Rafael Vázquez, que ha recordado que Ars Málaga, donde ha tenido lugar el acto, "quiere ser un lugar de encuentro, abierto al diálogo con el mundo, con la cultura, con la filosofía y las religiones". "Estamos juntos para manifestar nuestro deseo común de paz y de convivencia, cada uno desde su propia tradición religiosa. Pediremos a Dios que nos ayude a resolver los conflictos y enfrentamientos, y a superar la incomprensión para vivir como hermanos y llegar a ser cada uno de nosotros instrumentos de paz", ha explicado Vázquez.

Asimismo, ha destacado que "en estos tiempos, en los que muchos intentan reconocer la idea de una guerra de religiones, los hombres y mujeres de Dios tenemos la obligación de empuñar las armas de la oración y del encuentro" invitando a "decir con firmeza no a la violencia en nombre de Dios". Por ello, representantes de la comunidad hinduista, judía, budista, cristiana e islámica han realizado una breve oración o meditación "para crear una cultura de la no violencia, de tolerancia, de respeto y de fraternidad". Así, la primera de ellas ha orado el canto 'Heme aquí' (Frisina), la segunda 'Pacem in Terris', la tercera 'El alma que anda en amor' (Taizé), la cuarta 'Hazme instrumento de tu paz' (San Francisco) y, por último, la islámica 'Nada te turbe' (Taizé).

Tras las cinco oraciones, todos ellos han encendido "la antorcha de la paz" donde, con cada afirmación del 'Decálogo por la paz' que se ha construido conjuntamente para el encuentro, tras más de un año de trabajo, se ha ido encendiendo una vela, "pues cada uno de nosotros está llamado a ser una luz en la noche con nuestro compromiso de paz", en palabras de Vázquez. Este decálogo ha estado compuesto por distintos valores e ideas que se ha querido reivindicar, como el compromiso en la proclamación de que "la violencia y el terrorismo se oponen al verdadero espíritu religioso, el compromiso a "educar a las personas en el respeto y la estima recíproca para una coexistencia pacífica y solidaria entre etnias, culturas y religiones", la promoción "de la cultura del diálogo" o la defensa "del derecho de cada persona humana para tener una existencia digna, conforme a su identidad cultural y a fundar libremente una familia".

En ese decálogo también se han comprometido a "dialogar con sinceridad y paciencia; perdonarnos recíprocramente los errores y prejuicios del pasado y del presente; estar cerca de los que sufren a causa de la miseria y el abandono; hacer nuestro grito de los que no se resignan a la violencia y al mal; animar a cualquier iniciativa que promueva la amistad entre los pueblos; y a pedir a los responsables de las naciones que cumplan todos los esfuerzos posibles para edificar y consolidar un mundo de solidaridad y paz fundado en la justicia". El decálogo ha sido compuesto por los representantes de las distintas religiones convocadas, coordinado por el propio Vázquez, en su labor como delegado de Ecumenismo y para el diálogo interreligioso.

En el acto han participado asociaciones que "están trabajando por la paz en nuestra diócesis", según Vázquez, tratándose de la Asociación de la Unesco para la promoción del diálogo intercultural e interreligioso en Málaga, el Centro Ecuménico Lux Mundi, y la Asociación Paz del Mundo y del movimiento de los Focolares. En el encuentro han participado, por parte de la comunidad hindú, Prakash Ratan Mirchandani; budista, Lina M. Combita; judía, el rabino de Málaga y Marbella, Yehuda Benguigui, y el de Torremolinos, Raphael Cohen; islámica, el imán de la Mezquita de Málaga, Cheij Omar El Farouk, y un representante del imán de Fuengirola Mohamed Kamal; de la cristiana, el obispo de Málaga, Jesús Catalá; del Patriarcado Ecuménico de Constaninopla, P. Taras Petruniac; de la Iglesia Evangélica Española, el pastor José Manuel Mochón; y de la Iglesia Presbiteriana de Escocia, el pastor Dennis Campbell. Asimismo, han asistido de la Iglesia Luterana Danesa, la pastora Iben Snell; y por parte de los católicos del Centro Lux Mundi, el padre Russell y el padre Scheller. También han intervenido, Juan Carlos López, de la Asociación Paz del Mundo; la directora del Centro Ecuménico Lux Mundi, Gloria Uribe; y el vicepresidente de la Asociación Unesco para la promoción del diálogo intercultural y religioso en Málaga, Lorenzo Rodríguez de la Peña.

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El que fuera obispo de Málaga y Palencia y promotor de las Hermanas Nazarenas, Manuel González García (Sevilla, 1877; Palencia, 1940), ya es santo. El Papa Francisco lo proclamó en la mañana de este domingo, 16 de octubre durante una ceremonia en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Figura crucial en la Iglesia española de la primera mitad del siglo XX fue fundador de las Hermanas Nazarenas y un promotor clave de la devoción a la eucaristía. Incluso llegó a ser conocido como el apóstol de la eucaristía.

Lo fue a partir de su propia experiencia vivida en el pueblo sevillano de Palomares del Río, cuyo sagrario abandonado y lleno de telas de araña le marcó para toda la vida, como destacó en 2001 el propio Juan Pablo II cuando fue beatificado.

Manuel González García nació en Sevilla el 25 de febrero de 1877 y fue niño cantor en la catedral de esa ciudad. Ordenado sacerdote por el cardenal Marcelo Spinola, fue enviado al pueblo sevillano de Palomares del Río donde comenzó a combatir el abandono de los sagrarios, orando en las iglesias donde estaban abandonados por los fieles y a trabajar para que Cristo Eucaristía fuera amado y conocido.

En 1905 fue destinado a Huelva, donde se encontró con una situación de notable indiferencia religiosa, pero su amor e ingenio abrió caminos para reavivar la vida cristiana. Viajó a Roma, donde fue presentado a Pío X, a finales de 1912, como el apóstol de la eucaristía. El Papa bendijo sus iniciativas para reavivar la eucaristía, que culminó en 1921 con la fundación de la Congregación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, presentes en España, Portugal, Argentina, Ecuador, México, Perú, Venezuela y Roma.

Antes, el 22 de abril de 1920 fue nombrado obispo de Málaga, donde potenció las escuelas y la catequesis parroquial. Ese nombramiento lo celebró reuniendo en una comida festiva a los niños pobres, a quienes autoridades, sacerdotes y seminaristas sirvieron en una mesa que buscó convertir en prolongación de la mesa eucarística.

En su etapa como obispo vivió la creación de la Agrupación de Cofradías. Tanto su fundador, Antonio Baena Gómez, como él, mantuvieron una buena relación, aunque también hubo alguna que otra polémica relacionada con la organización y el fondo de varias actividades cofrades. Incluso dictó un decreto dirigido a las cofradías para controlar el comportamiento de los participanets en las procesiones, el tiempo que una hermandad estaba en la calle o el control económico de las mismas, entre otros puntos.

En 1935 el papa Pío XI lo nombró obispo de Palencia, donde intensificó la catequesis. En los últimos años su salud empeoró y falleció en Madrid el 4 de enero de 1940. Sus restos descansan en la capilla del sagrario de la catedral de Palencia. Sobre su tumba se lee una última voluntad: "Pido ser enterrado junto a un Sagrario, para que mis huesos, después de muerto, como mi lengua y mi pluma en vida, estén siempre diciendo a los que pasen: ¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está! ¡No lo dejéis abandonado!". El milagro que le llevó a los altares se cumplió en la curación de una mujer palentina que sufría de peritonitis tuberculosa.

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Miércoles, 30 Diciembre 2015

Las líneas rojas

De Rafael de León es aquello de "toíto te lo consiento menos faltarle a mi mare, que una mare no se encuentra y a ti te encontré en la calle". ¿Fue Rafael el inventor de la famosa "línea roja" de la que ahora tanto se habla? Parece que no, que la primera línea roja fue la que indicaba el exceso de presión en los manómetros de las primeras máquinas de vapor. Yo, la primera vez que oí hablar de línea roja fue en referencia a la sábana que separaba las manos del joven que, en la cama, no deberían rozar la parte más sensible del cuerpo, de mucha presión debido a la edad. Luego, en las cofradías, fui descubriendo que no eran tantas las líneas rojas, salvo la opinión sobre personajes indiscutibles que gozaban de inmunidad ante la crítica y pobre de aquel que se permitiera dudar de ellos. Y ahora se habla de líneas rojas en materia de cultos, procesiones extraordinarias y coronaciones. ¿Quién marca estas líneas rojas? ¿Cabe negociar sobre ellas si es la autoridad eclesiástica quien las marca pese a encabezar la lista menos votada? Basta prohibir el paso para que nos entren más ganas de pasar. Así somos los humanos.

Besos y abrazos del Nazareno Indiscreto.

Publicado en El Nazareno Indiscreto
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