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Viernes, 18 Mayo 2012. Actualizado 18/05/12 02:39

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Publicado en Opinión / Tribuna

El disfraz de nazareno

Alejandro Cerezo | Martes, 07 Febrero 2012
Guardería La Fundición, murga 2012. Guardería La Fundición, murga 2012. @CarnavalMLG
El hispalense Carlos Colón es, para muchos, un auténtico gurú en esto de las cofradías. El conocido periodista y profesor universitario puede y debe llevar a gala haber sido pregonero de la Semana Santa de Sevilla en 1996, y guionista de la exquisita película de 1992 Semana Santa, que Juan Lebrón produjo y Manuel Gutiérrez Aragón dirigió y que, aún hoy, entiendo, no ha sido superada.

No me olvido tampoco de su ensayo sobre la Semana Mayor sevillana Dios de la Ciudad, libro que muchos conocidos cofrades lo tienen por lectura de cabecera, y no es para menos. Como lector, no como crítico literario, que no lo soy, diría que Colón no escribe para contentar, sino para ser honrado consigo mismo. Tengo que decir, para empezar, que su concepto de la Semana Santa sevillana se aleja de mis percepciones de la misma, aunque es seguro que él está más atinado, porque la nació, la vive, la pregonó y la conoce. Yo, nada de eso. Y es que el escritor hispalense nos muestra su preferencia por la celebración de siempre, inamovible y eterna que es encarnada por las cofradías más clásicas: la Amargura, Pasión, el Gran Poder, la Macarena...

De exquisito verbo, la obra de Carlos Colón podrá o no comulgar con la forma que cada uno tiene de entender la celebración, pero resulta irrefutable que cree en lo que expone, y lo basa; esto es, no lo suelta como un capricho y porque sí.

La pena de ser un best seller en esto de las cofradías es que el mismo escritor puede ser víctima de la interpretación fundamentalista de esas lecturas por parte de iletrados; advenedizos que necesitan hacer una carrera intelectual para colocarse en la vanguardia de lo cofrade, llevando las ideas plasmadas en un texto a un extremo ni tan siquiera sugerido por el escritor, pero torpemente colegido por el lector preescolar. Y por eso, es más que habitual oír en estériles conversaciones sobre la Semana Mayor sevillana la continua apología de las hermandades de siempre y la incapacidad de encontrar virtudes en otras, puede que de menor calado pero, dentro de las cuales algunos, muchos, encontramos un mensaje.

Guardo en mi casa, con mimo, numerosos boletines de finales de los noventa de la hermandad del Calvario, fraternidad silente de la Madrugá sevillana a la que Carlos Colón pertenece. En esas páginas existe una columna titulada 'El antifaz', que solía rellenar de sensatez y argumentos nuestro escritor. En una de ellas critica la ferocidad de cierto sector del mundo cofrade sevillano al escandalizarse por la presencia de actores disfrazados con túnicas de nazareno para un rodaje por parte de unos productores alemanes. Y dejaba al descubierto la doble moral del cofrade: menos preocuparse por lo que hacen los alemanes con las túnicas, y más ver la viga en el ojo propio, venía a decir.

Recientemente ha sido polémica en cierto sector del mundillo cofrade la presencia de una murga del Carnaval de Málaga llamada 'Guardería La Fundición': en ella aparecen niños vestidos de nazarenitos con su faraona, rodeado de los padres, de impoluto traje y medalla, videocámara en mano y mochila de Bob Esponja al hombro. Y de fondo, un gran panel de la Virgen de la Esperanza en su trono el Jueves Santo por la Alameda.

Con recordar que en Carnaval nadie, absolutamente nadie, ni instituciones ni personas, están blindadas de las letras y mensajes de las Agrupaciones de canto, sería suficiente para zanjar la polémica. Pero, como cofrade no puedo evitar dar una vuelta de tuerca y mirarnos el ombligo, tras cepillarnos la caspa.

¿Qué querían algunos? ¿Que se respetara lo sagrado del hábito nazareno? Amigo, ¿a qué hora te vas a la cama los días de Semana Santa? ¿No ves, como yo, esa retahíla patética de nazarenos a medio vestir de vuelta a casa, ya encerrada la Hermandad, con capirotes al brazo, bocadillo asido en una mano y culo de la novia aprehendido en la otra? ¿No ves portadores en bares con latas de cerveza a mitad del recorrido? ¿No advertiste nunca hermanos mayores a cara descubierta, cigarro en mano, dando toques a pulso en un encierro? O yéndonos fuera de Málaga ¿No reparas en la decimonónica estampa –me llegó a tildar con cierta ceguera alguno- de los nazarenos desayunando chocolate con churros en la mañana del Viernes Santo?

El disfraz de Nazareno, si tiene algún sitio, es en el Cervantes y en Carnaval –no, en el Pregón de Semana Santa tampoco-. Menos hipocresía y más actuar. Los que tienen voz y papel en los medios de comunicación, que denuncien de una vez por todas y en voz alta el vergonzoso Carnaval de Nazarenos que tenemos que soportar al rayar la nocturnidad en la Semana Santa; que los que participan como penitentes en sus hermandades, asuman el significado de lo que es vestir el hábito; las directivas de las hermandades, que insistan machaconamente en que no ocurran esas desbandadas de descapirotados que manchan la imagen de la Cofradía –les recuerdo que llevar su túnica, es llevar su emblema y el nombre de la hermandad-, contando con mayordomos de vela que se tomen en serio su cargo y no piensen que es un premio; los hombres de trono iguálense todos en Estación de Penitencia, vayan dentro o fuera, sin que haya distintivo, y no 'luzcan' la ropa en bares colindantes ni se hagan fotos seudo-épicas de grupo para el boletín de cofradía. Y los hermanos mayores y altos cargos, que den ejemplo y no capitaneen este Carnaval de la vergüenza. Créanse lo que están vistiendo: no aparezcan en fotografías públicas a cara descubierta, no vayan de cháchara con hermanos mayores honorarios, benefactores y demás celebridades; no se descoquen en los encierros, que la procesión sigue hasta que el Señor y su Madre no se posan en el suelo por última vez; usen el hábito nazareno solamente para salir: ni antes ni después.

Además, no debería molestar ver la Virgen de la Esperanza presidiendo el Cervantes como forillo de una murga carnavalera; añádase a la condición de imagen sagrada en la que muchos depositamos nuestras oraciones, la de ser un verdadero símbolo de nuestra ciudad, de cuyo argumento nos hemos beneficiado siempre para exigir y demandar lo que es justo para Ella. Por otra parte, fotografías de imágenes sagradas en el Teatro han estado aguantando pregones de Semana Santa de repertorio insufrible...

Y es que, con el corazón en la mano, a veces parece el remate de lo absurdo; estos carnavaleros terminaron su popurrí con sentido canto a la Semana Santa malagueña... ¡y más bien deberían molestarse los carnavaleros! Porque a veces los cofrades les robamos su Fiesta durante la Semana Santa, disfrazando de nazareno a gente que no lleva la procesión ni por dentro.

Ultima modificacion el Martes, 07 Febrero 2012

comentarios  

 
+1 #27 JOSE GP 19-02-2012 01:10
La incapacidad para que haya esa concección completa, para que no haya constrastes, la dictadura del estilo único, y te aseguro que prefiero ser en eso de la opinión Carlos Colón, que andarme con experimentos que desemboquen en híbridos extraños para complacer a los niñatos del youtube que pueblan en Cuaresma las casas de hermandades malagueñas, obsesionados con ver videos de Triana y el caballo por la Campana, que a veces parece ser la única hermandad cofrademente correcta aqui en Málaga
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+1 #26 JOSE GP 19-02-2012 01:08
Pero lamento no compartir la primera parte del artículo. Colón y las cofradías que defiende, las que tu llamas clásicas, aunque tu sabes que se dividirian en varios subtipos, Estas hermandadades no siempre fueron así, sino que evolucionaron hacia un carácter más serio, el ejemplo más claro fue concretamente la Amargura, en el que los excesos llevaron a los cambios de 1911), . Sino estuvieran esas cofradías te aseguro que la Semana Santa de Sevilla no sería tan famosa, y es ese estilo, esa concección de un de que la hermandad es un todo en la calle, desde que entra la Cruz Guía hasta el palio. Es en concreto el de las cofradías de negro de ruán, en concreto, el que inspiró nuestra Archicofradía de los Dolores, una reacción ante los excesos de los sesenta- setenta, o la obseción por no salir de los años cincuenta, llámalo como quieras, que aún permanecen aunque muy disimulados en el insconciente cofrade malagueño,
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+1 #25 JOSE GP 19-02-2012 01:04
Alejandro, aunque comparto contigo la mayoría de ideas que expones sobre lo poco que importa vestirse de nazareno aquí, en nuestra ciudad, no es nada nuevo. Es la asignatura pendiente permanente, en una Semana Santa que constantemente se está reiventando asi misma, y que vive una tronitis permanente, olvidándose de la estación de penitencia, buscando solo el aplauso fácil y llenar sillas.
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+2 #24 Pepe Cruces 11-02-2012 22:23
Sr. Pablo González: no gozo del don de la paternidad, pero sí sé educar a mis alumnos... Veinticinco años de experiencia profesional ¡y aún sigo aprendiendo! Me parece muy bien que se critique a quienes "deslucen" una procesión (habría que incluir a un buen número de los espectadores de las procesiones). No me parece ni chispa de bien que, en esa crítica, los "nazarenitos" pidan a gritos cambiarse de credo religioso. Seguro que ud. sabe mejor que yo que el buen cofrade es, por serlo, un fiel cristiano.
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+4 #23 Pablo González 11-02-2012 10:15
Esta murga no se mete con nuestra Semana Santa, sino con aquellos que deslucen las procesiones. Y si alguno de los lectores ha sentido vergüenza y se ha sentido ofendido, quizás sea uno de esos padres con cámara en mano, que se pasea por toda Carretería, a cara descubierta como si fuera un miembro más del cortejo, saca al niño para comerse el bocadillo en los morros de todos sus compañeros de procesión o saca al niño cuando termina el recorrido oficial. No se escandalice y preocúpese de enseñarle y educarle para que para que sea un buen cofrade.
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+4 #22 Pepe Cruces 10-02-2012 09:21
No obstante, me parece deleznable que en la actuación de ese grupo en el carnaval se ridiculice la FE que mueve masas a participar en un acto religioso... Tan deleznable como a aquellos que participan sin un verdadero espíritu religioso, o a quienes presumen de ser cofrades llevando una vida al margen de la Comunidad cristiana. Ser fieles hijos de la Iglesia no sólo NO ES contrario al verdadero cofrade, sino que es su verdadera razón de ser.
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+1 #21 Pablo González 09-02-2012 10:36
También rompo una lanza en favor de las costumbres en nuestra ciudad en cuanto a las formas. Desde hace 20 o 30 años, hemos evolucionado de una forma abismal y cierto es que si realmente nos transportaran a esa época, nos quedaríamos enormemente escandalizados. Ya no hay hombres de trono que descansan sentados sobre los varales.....
Por todo esto puedo y quiero pensar que, aunque lentamente, vamos siempre mejorando y nunca empeorando.
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+4 #20 Ángel 09-02-2012 00:53
Aplaudo una y mil veces este artículo. Gracias señor Cerezo por elevar esta protesta de los cofrades malagueños en general a un medio de comunicación como este.

Dentro de unos años espero recordar todos los comportamientos que usted describe como algo totalmente desfasado y superado por todos los cofrades que pertenecemos a esta bendita ciudad.

Mil gracias de corazón
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0 #19 Pablo González 08-02-2012 16:03
A ver, que estoy de acuerdo con el mensaje del artículo, pero que no hace falta despotricar de unos para defender a otros. No se justifica el uso de una fotografía de un titular en eventos ajenos a la Semana Santa porque un pregonero aburrido lo haya hecho.
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+2 #18 Juan Churriana 08-02-2012 13:53
Comparto y me quito el sombrero ante tan buen artículo, enhorabuena.
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