• miércoles, 30 septiembre 2020
  • Actualizado: 26/09/2020
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Las cofradías de la Diócesis de Málaga deben actualizar sus estatutos antes del próximo 1 de julio. Es la fecha de entrada en vigor del decreto sobre grupos parroquiales, hermandades y cofradías promulgado por el obispo, Jesús Catalá, en junio del pasado año. Todos los estatutos y reglamentos de todas las hermandades que no hayan sido adaptados conforme a lo previsto en el citado decreto, quedarán derogados en la fecha anunciada, siendo sustituidos de forma transitoria por los Estatutos aprobados por decreto.

Este es el segundo intento del Obispado de Málaga por encauzar los problemas estatutarios de las cofradías. Muchas de ellas son herederas de normativas antiguas, con lagunas legales que, muchas veces, derivan en conflictos y complicaciones, especialmente cuando hay procesos electorales de por medio. En el primer intento, ya en la presente centuria, la redacción propuesta por el propio Obispado quedó obsoleta demasiado pronto, dado que enseguida surgieron controversias a las que se fueron dando respuesta de manera individual y el texto original degeneró en numerosas reformas. Además, hubo cofradías que directamente no atendieron a la llamada del Obispado y nunca llegaron a actualizar sus reglas. El nuevo decreto, además de pulir las lagunas existentes, establece una disposición derogatoria para dejar sin vigencia las reglas que no se actualicen.

Los nuevos estatutos inciden especialmente en los derechos de los hermanos, las elecciones y el proceso sancionador

El modelo de estatutos que propone el Obispado para las cofradías busca unificar criterios, especialmente, entorno a tres realidades sobre las que consideran prioritario que no existan cabos sueltos: los derechos de los hermanos y todo lo concerniente a la protección de datos, el proceso electoral de la corporación y el proceso sancionador, para casos de incidentes internos. Las cofradías que lleguen tarde a la actualización de sus reglas sí mantendrán por defecto los cultos de sus estatutos en vigor caducos.

Respecto a los procesos electorales, el decreto unifica las fechas de elecciones de todas las cofradías: las de pasión deberán hacerlo no más allá de la quinta semana de Pascua, mientras que las corporaciones de gloria, hasta treinta días después de su salida procesional. El objetivo es que los nuevos equipos de gobierno tomen las riendas de la cofradía con la suficiente antelación para preparar el siguiente curso. Los cofrades podrán formar parte de un máximo de dos juntas de gobierno de forma simultánea y los presidentes y secretarios generales y cargos de alta dirección (o cargos equivalentes) de los partidos políticos y sindicatos no pueden ser miembros de la Junta de Gobierno. El resto de cargos de las juntas directivas de los partidos políticos y sindicatos no pueden ocupar puestos de elección directa del cabildo, es decir, integrar la permanente de ninguna cofradía.