En pocas horas comienza la Cuaresma. Dado que llegan días de ayuno, antes más rigurosos que en la actualidad, en la Edad Media se acostumbraba a comer, durante los días previos al Miércoles de Ceniza, toda la carne de la despensa para que no se pasara: “carnes tollere” o “carnem levare”, decían. De ahí proviene la fiesta pagana del carnaval, que ¡por fin termina! Para muchos llegan días especiales para otros -además- terminan unos días que detestan. Hay diferencias.

Porque qué irritación nos ha hecho pasar a todos los cofrades de bien esa chirigota gaditana en la que difícilmente el colectivo puede reconocerse. Acaso cuando acudimos a ver procesiones alguien ha visto alguna vez a grupos de personas chillando histéricos al Cristo o a la Virgen. De dónde habrán sacado esos chirigoteros tamaña ordinariez. El consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, junto con el propio Obispado gaditano, lamentó “la mofa realizada, dentro del Carnaval, hacia los sentimientos religiosos de miles de gaditanos”. Incluso el autor de la chirigota Aquí estamos de paso, Juanlu Cascana, ha sido expulsado de la cuadrilla de cargadores de la que formaba parte.

Mejor redoblar esfuerzos en silenciar al que saca a relucir nuestras miserias, en lugar de tratar de atajarlas

La sátira cofrade realizada duele porque encierra demasiada verdad. Mejor redoblar esfuerzos en silenciar al que saca a relucir nuestras miserias, en lugar de tratar de atajarlas. Dada la contundente respuesta de algunos cofrades, me interese por el delito cometido y he escuchado todas las letras de la polémica chirigota. Y claro, así todo tiene sentido.

«Sólo te quiero pedir / un techo para los marginados / y que cualquier niño / pueda ser feliz / y si eso no puedes cumplir / te pedimos y te imploramos / conviértelo en chirigotero / que disfruten el año entero / como lo hace un gaditano«. Este fue el primer pasodoble que cantaron. Una oración por los más desfavorecidos. El segundo, una copla dedicada a un icono fallecido del Carnaval de Cádiz, Manolo Santander, al que reconocen como «El Dios de la chirigota». 

La sonora reprimenda llegó antes de que la chirigota pudiese defender públicamente el amor entre personas del mismo sexo. ¡Qué malos son estos tipos! Interpretan un personaje homosexual, que definen como católico y patriota, que muere por su tradición pero “no voto a VOX”: “El programa de Abascal / representa a una cultura / de racismo y homofobia / donde prima una corrida / sobre el bien de las personas / si es por una grande y libre / pues la quiero yo pa mi / quién eres tú para juzgar / mi corazón por cuatro votos / si hasta Jesús / fue a predicar / ama a los unos, a los otros / si puedo adoptar a un niño / aunque tenga dos papás / le entregaré todo el cariño / que en tu puta vida / nadie te dará / ve y difunde tu odio otra vez / que nosotros aquí estaremos / y que todo el mundo se dé cuenta / que la envidia te revienta (…) viendo cómo nos queremos”.

Para evitar que nadie se ría luego, mejor no convertirnos en la caricatura de nosotros mismos

También le cantan al Papa Francisco, “porque es bueno de verdad”; y al obispo Rafael Zornoza Boy porque “a Cádiz le ha tocado / un obispado que no merece / no ayuda a los necesitados / mirando por sus intereses / tiene pisos por todas partes / pero no los da prestado / prefiere a los pobres en la calle / mientras que sus pisos / se pudren cerrados / y es que en este rebaño de Dios / es usted la oveja negra / ojalá Dios sea verdadero / y te cobre desde el cielo (…) lo que has hecho tú en la Tierra”.

Pues hubo distintos intentos para tratar de callar a esta gente. Y su respuesta fue: “Señores que esto es Carnaval / por Dios que nadie se incomode / no pretendemos insultar /que aquí también hay cargaores / puedo darle mil motivos / para que se ofenda usted conmigo / como esos curas con los niños / aunque eso parece que usted no lo ve / pero a mí, por salir en Carnaval / me quieren meter en la cárcel / por eso todos los ofendidos / tú perdónalos Dios mío (…) que no saben lo que hacen”.

Pues eso, por si alguno le puso la cruz a esos carnavaleros sin escuchar nada, sólo a cofrades indignados y meapilas varios, ahí están las letras de sus pasodobles, que bien definen el repertorio. Es Martes de Carnaval y los cofrades deben tomar el testigo, aunque este año la celebración del Carnaval de Málaga vuelva a apostar por solaparse con la Cuaresma. Para evitar que nadie se ría luego, mejor no convertirnos en la caricatura de nosotros mismos. 

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