Como si fuera un precio en rebajas, con la puesta en marcha del nuevo Recorrido oficial en 2019, la Agrupación de Cofradías fijó en una hora y cincuenta minutos el tiempo que tenían que emplear las cofradías en verificar el nuevo trazado. Desde luego, con ese tiempo no se doblaban, por poco, los sesenta minutos que se empleaban en recorrer la Alameda y la calle Larios hasta alcanzar la Tribuna.

Este año sí se duplicará, definitivamente, el tiempo que las hermandades pasarán dentro de un trazado delimitado por palcos y sillas. Dos horas se establecen para cumplir el Recorrido oficial, formado por plaza de la Constitución, Marqués de Larios, Martínez, Atarazanas, Torregorda, Alameda Principal, plaza de la Marina y Molina Lario.

Hermandades como el Rescate o la Soledad de San Pablo, que entrarán en Tribuna al poco rato de caer la tarde, abandonarán el Recorrido oficial camino ya de la medianoche

Además, habrá dos jornadas de la Semana Santa que incluso aumentarán más este tiempo para alcanzar las dos horas y cinco minutos en verificar el itinerario común, lo que supondrá hasta un cuarto de hora más que en 2019. Serán los casos del Martes Santo y el Viernes Santo. De esta manera, hermandades como el Rescate o la Soledad de San Pablo, que entrarán en Tribuna al poco tiempo de haber caído la tarde, abandonarán el Recorrido oficial camino ya de la medianoche (23.15 y 23.35 horas, respectivamente).

Sólo mantiene los originarios 110 minutos de tiempo, en principio y si no es un error más que no se haya subsanado de los itinerarios oficiales, la procesión del Resucitado. Ésta entrará en Tribuna a las 11.05 horas y llegará a la Torre Sur en torno a las 12.55 horas.

 

Poca diversificación

Con estos 120 minutos de Recorrido oficial por cofradía se acentúa esa sensación de que las horas centrales, en las que mayor tránsito de público hay en las calles, pasan con demasiadas comitivas inmersas al completo en el Recorrido oficial.

Así, las jornadas quedan muy limitadas para la búsqueda de procesiones; ello es caldo de cultivo para la acumulación de personas tanto en las inmediaciones de la Tribuna como en el entorno de la Catedral, para esperar la entrada o salida de los cortejos del circuito común en el que, más allá de la Alameda Principal, resulta prácticamente imposible contemplar las hermandades. Todo en un casco antiguo especialmente reducido. Se busca la permeabilidad; desaparecida hace un año, en Málaga.