La cronofobia que todo cofrade sufre con sensación de inquietud e impotencia hasta el Lunes de Pascua es tan irracional como natural, tan relativa como contradictoria, porque el paso del tiempo es relativo y como dice Facundo Cabral, nos envejece más la cobardía que el tiempo, los años sólo arrugan la piel, el miedo arruga el alma.

El tiempo de paso para atavismos y actitudes reaccionarias en un mundo cofrade que adolece de manera preocupante de demasiado cinismo, vileza y estulticia, parece que es eterno, no sufre ni recortes ni cuarentenas que preserven el compromiso anónimo, la pasión íntima y la honestidad más humilde que hacen posible el milagro de nuestra Semana Santa. Pecamos de inocencia en pensar que se reconoce que somos lo que somos, porque se lucha con denodado entusiasmo en lo que deberíamos ser, en fuga constante por encontrarse con la madurez, con ese pasatiempo de dejar pasar el tiempo, tener tiempo, tomarse su tiempo, perder el tiempo, vivir a contratiempo, como dice Françoise Sagan.

En la Semana Santa 2020 procesionarán 43 cortejos de las cofradías agrupadas que suman 21.090 metros de longitud en el Recorrido oficial por los 32.000 que sumaban los 40 cortejos de 2012

El cambio del Recorrido oficial ha generado una ansiedad injustificable, intrascendente, absurda, que no atiendo a explicar, porque su tiempo de paso es tan efímero como falso. No hay engreimiento en ello, lo que hay es un vacío bochornoso e irresponsable de alternativa, de propuesta, de algo que vaya más allá de fatuas ocurrencias y tremendistas comentarios precedidos del vanidoso “eso lo arreglo yo en diez minutos”. Ahí hay mucho ay, como dar lecciones de seguridad y luego que sea rechazado el propio plan de seguridad por no cumplir ni la norma básica de autoprotección.

En la Semana Santa de este año 2020 procesionarán 43 cortejos de las cofradías agrupadas, que suman 21.090 metros de longitud en el Recorrido oficial. En el año 2012 eran 40 cortejos, tres menos, pero sumaban 32 kilómetros. La regla es muy simple: si en 2012 una cofradía tardaba un hora en ir de la Alameda a Tribuna y tenía 60 minutos de tiempo de paso, la longitud del cortejo era esa distancia: 720 metros. Por su parte, en 2020 el mismo tiempo de paso de 60 minutos tiene dos horas para ir de Tribuna a la Torre Sur de la Catedral, lo que supone la mitad de la longitud del Recorrido oficial: 575 metros. Lo siento, sinceramente, por los que ponían todo su énfasis en reducir los tiempos de paso como resolución de todos los males de nuestra organización procesional con inútiles conteos. ¿Alguien hubiera firmado una reducción general de 23 minutos en los tiempos de paso? Eso es lo que ocurrirá en 2020, los cortejos se habrán compactado casi un 40% de media con respecto a 2012.

Los cortejos se han compactado por la reducción de la velocidad, que ha pasado de los 13,5 metros/minuto a los 9,5 metros/minuto, y no por la reducción de los tiempos de paso precisamente. Esto es gracias al nuevo Recorrido oficial, no lo pongan en duda, porque entre 2012 y 2018 únicamente se consiguió una reducción equivalente a nueve minutos, tan irrisoria que nadie ha sido capaz de demostrar que se podía hacer más, aunque siempre está quien piensa que lo arregla en diez minutos.

El nuevo Recorrido oficial permite elegir itinerarios con más tramas de calles disponibles, lo que están muchas cofradías, aunque los tuertos, ya se sabe, son los reyes entre los ciegos

Los itinerarios sumaban en 2012 un total de casi 143 kilómetros, en 2018 fueron 157 kilómetros y para 2020 serán 161 kilómetros, es decir, el impacto del nuevo Recorrido oficial ha sido de un incremento del 2,5% ¡Un dos y medio por ciento! Esto no da ni para diez minutos de discusión.

En un Centro histórico en el que la almendra es un círculo de 700 metros de diámetro, hay que engranar de media 3,5 kilómetros de procesiones (el Domingo de Ramos son 5,2 kilómetros) y la fórmula de circulación del nuevo Recorrido oficial es mucho más eficiente, sin la más mínima duda. Así, por ejemplo, el caso de Mena es paradigmático, pues va a rodear la catedral para volver por Especería, cuando es exactamente la misma distancia volver por Carretería. En eso consiste el nuevo trazado, en elegir itinerarios con más trama de calles disponibles, lo que están muchas cofradías aprovechando con buen ojo, aunque los tuertos, ya se sabe, son los reyes entre los ciegos.

Hemos sufrido durante años un Recorrido oficial de casi un kilómetro desde calle Ordóñez hasta la Doble Curva, absolutamente cerrado, sin tener ni un mínimo de espacio libre para visionar nada. Esa ignominia cambió por fin y muchos cofrades de a pie que vi en la plaza de la Constitución, Atarazanas, Alameda, antigua rotonda, plaza de la Marina y Molina Lario, supongo que disfrutaron como yo, que no soy de primera fila ni de cangrejear. Quizás he sido demasiado pretencioso en incluirme en el grupo de cofrades de a pie, pero así me reconozco por no querer sentarme en ninguna silla mientras haya procesiones por la calle, en la que sea y pueda verse.

La comisión de Horarios e Itinerarios cuenta con un informe de más de 300 páginas sobre horarios e itinerarios, con una profundidad de datos extraordinaria

Este año hay que aprovechar que las parcelas de la acera sur de Agustín Parejo con Huerta del Obispo no están construidas y la valla se podrá retranquear para ampliar sus 13 metros entre fachadas, consiguiendo que la Esperanza realice una curva jamás vista en el último siglo. Su paso por El Perchel fue anecdótico en los años veinte, cuando llegó hasta la iglesia del Carmen, ya que el Llano de Doña Trinidad no era ni plaza entonces, era el extrarradio del barrio. No hay que perdérselo, quizás no vuelva a poder transitar por ahí. Los pocos años que cruzó el puente de la Aurora a finales de los ochenta en el itinerario de vuelta en una estampa de belleza imborrable, se repetirá esta vez a la ida, afortunadamente.

El cambio del colector del Pasillo de Atocha y el cierre del cruce entre las calles Cristo de la Expiración y Nazareno del Paso por las obras del metro, es lo que ha provocado los cambios de las cofradías percheleras y las de Humildad y Paciencia y Mediadora. Son muchas obras las que tienen empantanada esta ciudad con un tiempo de paso extremadamente largo, pero son las que cambian la forma de vivirla, por eso hay que ser tan pacientes como optimistas, aunque sea un ejercicio de máximo riesgo.

Todos los datos están extraídos del informe de más de 300 páginas sobre horarios e itinerarios, con una profundidad de datos extraordinaria, que complacientemente he podido degustar gracias a la comisión de Horarios e Itinerarios. Afirma el premio Nobel, Paul Krugman, que todos somos vulnerables a las creencias que nos resultan convenientes. Una reflexión que determina la mentira como un mal menor si sirve a una verdad más elevada en la que se cree. La honestidad está en vías de extinción y eso no hay nadie que lo arregle en 10 minutos, eso necesita más tiempo de paso.

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