Los ciudadanos españoles tienen desde la noche de este sábado 14 de marzo la obligación de permanecer en sus casas y no salir salvo por necesidades básicas. Esta decisión, consecuencia de la aprobación del estado de alarma, se acuerda para un periodo de 15 días prorrogable, durante los cuales el Gobierno asume el control de todas las actuaciones que sea necesario tomar para frenar la expansión del coronavirus Covid-19. Las Fuerzas de Seguridad del Estado y también la Fuerzas Armadas, si fuera necesario, serán las encargadas de que se cumpla. Mientras dure esta crisis sanitaria, el Obispado de Málaga dispensa a todos los fieles católicos de la Diócesis del precepto dominical, es decir, de la obligación de la Misa los domingos y fiestas de guardar.

Algunos templos cerrarán sus puertas durante los próximos días, será una decisión de los curas responsables de cada iglesia. Pero la liturgia de la Iglesia se debe seguir celebrando, aunque sea a puerta cerrada, según informa el propio Obispado de Málaga. Así, los sacerdotes celebrarán diariamente la Eucaristía, aunque sea con un número muy limitado de fieles, e incluso solos, y pedirán por el cese de esta pandemia. Los fieles que acudan a misa deberán guardar un metro de distancia entre ellos, como medida preventiva para evitar contagios.

El Obispado de Málaga insta a los fieles a seguir las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades y atender a las personas que requieran ayuda

Desde el Obispado de Málaga invitan a los fieles seguir la santa Misa por televisión, radio o internet, haciendo la comunión espiritual. Igualmente, piden que todos intensifiquen la oración por las personas enfermas, las fallecidas y sus familiares, así como por los profesionales sanitarios y por quienes están sirviendo a la sociedad en estos momentos desde sus puestos de responsabilidad profesional. «En esta situación adversa debemos observar las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades; y tenemos el deber de seguir prestando atención espiritual y material, especialmente a los enfermos, a los ancianos, a los pobres, a los niños y a las personas vulnerables. La caridad es la máxima norma del cristiano», recuerda la Autoridad religiosa en un comunicado.

Pese a las circunstancias anómalas que se están viviendo, con las procesiones de la Semana Santa 2020 ya suspendidas, la Cuaresma sigue su curso. En este sentido, desde el Obispado malagueño insta a vivir este tiempo litúrgico «volviendo nuestra mirada a nuestro señor Jesucristo, reavivando nuestra fe, esperanza y caridad e intensificando la oración y la penitencia». Así, invitan a los católicos malagueños a implorar la intercesión de nuestra Madre, la Santísima Virgen María, con la oración mariana más antigua: «Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados; líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen, gloriosa y bendita».