El actual estado de alarma que vive el país habilita al Gobierno a hacer uso de cualquier espacio público o privado que pueda ser útil frente a la pandemia del coronavirus Covid-19. No obstante, la Agrupación de Cofradías, a través de una carta del presidente, Pablo Atencia, pone a disposición de las autoridades sus instalaciones de San Julián, un edificio cuyo uso original fue sanitario. Desde la Agrupación también se ofrecen coordinar servicios de voluntariado, si fuese necesario.

La iglesia de San Julián data de finales del siglo XVII, un edificio que se levanta a partir del resurgimiento de la Hermandad de la Santa Caridad, en 1682. Esta Corporación, un histórica institución benéfica malagueña, se funda con fines asistenciales tras la toma de Málaga por los Reyes Católicos. Tras una primera etapa en el hospital Real, entre 1683 y 1699 levanta la iglesia-hospital de San Julián, en unos terrenos cedidos por el Ayuntamiento en las antiguas mancebías de la ciudad. Aunque actualmente es sede de la Agrupación de Cofradías, su origen está marcado por labor asistencial.

Las Penas llegó a San Julián 11 años antes que la Agrupación de Cofradías, aunque en 2008 cambio de sede canónica para trasladarse a un oratorio propio

La Hermandad de la Santa Caridad desaparece en 1965 y con ella el hospital. En 1966, la capilla de San José, en calle Granada, fue derribada y la Cofradía de las Penas se trasladó al templo. Años más tarde llegó la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, en 1976, tras una cesión municipal del inmueble. Y en 2008, 43 años después, lo abandonaría Las Penas, que traslada se sede canónica un nuevo oratorio levantado en Pozos Dulces, tras haber asumido parte del título de la antigua Corporación extinguida. En plena crisis del coronavirus, la Agrupación de Cofradías ofrece San Julián para hacer frente a este nuevo reto sanitario.