Al coronavirus Covid-19 hemos de hacerle frente cada uno desde su casa. De otro modo, el virus ganará la partida. Aunque según las estadísticas ocho de cada diez casos de coronavirus son leves, puede ser letal para algunas personas, especialmente para las mayores de 80 años. Para ellos, y para personas enfermas o con problemas de movilidad, la Congregación de la Divina Pastora tiene en marcha un voluntariado para llevar la compra a domicilio. Si alguna persona necesita ayuda, puede contactar con el 602 238 177.

La Congregación mantiene un estrecho vínculo con las monjas de clausura del Convento de Santa Clara del barrio de Capuchinos y de ahí parte esta iniciativa. “En el Convento quedan muy pocas religiosas y algunas muy mayores. Desde hace años, nosotros les ayudamos con mandados cotidianos. La situación que vivimos ahora con el estado de alarma, nos hace vivir una clausura particular a todos y pensamos que muchas personas pueden necesitar también ayuda, como nuestras Madres Clarisas. Para unos, quizá sea aburrido no poder salir de casa, pero para otros puede suponer algo más, todo un problema. Así surge la iniciativa”, explica el hermano mayor de la Divina Pastora, José Manuel Cardano. Este servicio de asistencia social se inicia para atender a personas del barrio de Capuchinos, pero está abierto a todo el que pueda necesitarlo. “Intentaremos llegar a todo el que contacte con nosotros. Tenemos relación con mayores del barrio pero no todos los congregantes vivimos en Capuchinos. De hecho, hemos recibido ofrecimientos de personas que se suman como voluntarios de distintos lugares de Málaga. Agradecemos toda la difusión. Esta situación va para largo y hemos de ayudarnos entre todos”, concluye Cardano.

 

¿Por qué hay que quedarse en casa?

Esta batalla no sólo se libra en los hospitales, para frenar la propagación del coronavirus Covid-19 hay que minimizar cualquier tipo de contacto entre personas. Por ello las medidas tomadas para que la población no salga de sus casas. Igualmente, es fundamental el lavado frecuente de manos y mantener la distancia de seguridad de metro y medio entre las personas, cuando sea necesario salir para hacer la compra o por causa mayor. El estado de alarma limita los movimientos pero habilita a asistir a personas mayores o vulnerables. En ningún caso se pueden realizar salidas por motivos de ocio.

La rápida propagación del virus puede saturar los servicios sanitarios, por ello es de vital importancia frenar los contagios. Los casos graves requieren de sistemas de respiración mecánica o unidades de soporte vital y son recursos limitados. Si muchos pacientes lo necesitan a la vez, no habrá para todos. He aquí la importancia de quedarse en casa. Además, este coronavirus es potencialmente peligroso en personas mayores de 80 años o con patologías cardiovasculares, respiratorias o inmunológicas previas.