Primero fue el arzobispo de Granada y le ha seguido el obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco. Ambos hablan abiertamente de una cita extraordinaria como acción de gracias para cuando pase la pandemia del coronavirus Covid-19. Aunque no se sabe cómo evolucionará esta crisis sanitaria, Roma delegó en cada diócesis la posibilidad de posponer procesiones de Semana Santa y habló del 14 y 15 de septiembre. Estos días se conmemora la Exaltación de la Santa Cruz y la festividad de la Virgen de los Dolores, respectivamente. Por tanto, estas son las fechas que se barajan para las citadas extraordinarias. Concretamente, el fin de semana anterior, los días 12 y 13. El debate está en la calle y dos prelados andaluces ya se han pronunciado favorablemente.

«Prepararemos algo importante y bien hecho» porque «habrá que salir a la calle», afirmó José Vilaplana Blasco en el programa Tramo Cero de Huelva TV. El obispo onubense valora la propuesta que llega de Roma e implica también a los municipios de la provincia, más allá de la capital: «Me parece muy acertada la sensibilidad que la Santa Sede ha tenido al permitir que haya pueblos que hagan una celebración popular en la calle en septiembre». Vilaplana Blasco habló en la citada entrevista televisada de celebrar una eucaristía de Acción de Gracias, una misa por el descanso de los fallecidos y una procesión extraordinaria, sobre la que no aportó más detalles.

Magna onubense celebrada en 2016 por el Año de la Misericordia. (Alberto Díaz)

Al igual que el caso granadino, esta noticia también coge por sorpresa al mundo cofrade onubense, cuyo Consejo de Cofradías quiso organizar una magna en 2019 por el 25 aniversario de la última visita del Papa San Juan Pablo II que no contó con la autorización episcopal. Ahora la iniciativa surge del propio obispo. Si sale adelante, sería la tercera magna en la última década. La primera de ellas tuvo lugar en 2013 con motivo del Año de la Fe y la otra, en 2016 por el Año de la Misericordia.

 

¿Qué dicen en Málaga y Sevilla?

Por supuesto, el debate está en los círculos cofrades malagueños y sevillanos desde el primer momento. En el caso de Sevilla, el arzobispo Juan José Asenjo prefiere ser cauto y defendió que «ya habrá tiempo de considerar otras posibilidades». Para Asenjo, de momento, la prioridad es «la desgracia inconmensurable que estamos viviendo y que se nos viene encima». Del obispo de Málaga, Jesús Catalá, no hay noticias. Desde su llegada a la capital de la Costa del Sol en 2008 su relación con los medios de comunicación es distante y se limita a las escasas comparecencias públicas que él mismo convoca. Es imposible contactar con él para conocer su valoración sobre ningún asunto.