Llega el cambio horario de verano, que debía disfrutarse por primera vez durante los numerosos traslados que tienen lugar en la jornada del Domingo de Pasión. Desgraciadamente, la crisis del coronavirus no va a permitirlo.

En todo caso, la vida sigue. Esta madrugada del sábado 28 al domingo 29, cuando sean las dos de la madrugada, los relojes deberán adelantarse a las tres. Es decir, se dormirá una hora menos.

Este horario se prolongará hasta el último domingo de octubre, en que, de nuevo, los relojes volverán a atrasarse.