Afrontamos una Semana Santa nunca antes vivida por la mayoría de los que puedan leer estas líneas. Hay que remontarse a 1936 para dar con una Semana Santa expedita de procesiones en Málaga, aunque entonces fueron motivos políticos y sociales los que causaron aquello. Por motivos sanitarios también existen precedentes en los que todas las cofradías se quedaron en sus templos. Ocurrió durante la epidemia de cólera que asoló la capital malagueña en 1855. Al igual que ahora, se suprimieron las procesiones para evitar aglomeraciones de personas. Pese a que los repartos y tallajes no llegaron a completarse y muchas túnicas se quedaron colgadas, así como parte del trabajo de las albacerías por hacer, todo estaba dispuesto sobre el papel. Aquí iniciamos un recorrido por lo que había previsto en cada jornada. Con los matices que correspondan, habrá que esperar un año para vivirlo a pie de calle. Bueno, realmente faltan menos de 365 días…

La Jornada de Palmas malagueñas era la que más novedades presentaba y, sin embargo, estaba llamada a evocarnos estampas de siempre. Al menos, sí que reconocibles para muchas generaciones. Cierto que es que también hubiese sido todo un descubrimiento para los más jóvenes. La principal novedad que presentaba era el protagonismo que volvía a recuperar la Pollinica en las primeras horas del día. Así como el cierre de la mano de la Virgen de la Salud en San Pablo. ¡Qué bueno que se recuperó esto! Y este año será algo más tarde que el pasado Domingo de Ramos. De este modo, la jornada debía estrenar una reorganización de sus horarios, así como del orden de paso de las cofradías, que venían a recuperar el famoso corte entre la mañana y la tarde en el Recorrido oficial, que sería de dos horas. No se sabrá el resultado y todo hace pensar que se intentará el año próximo.

Ciertamente, estamos ante una jornada en la que un itinerario de papel estaba llamado a ser una herramienta indispensable. ¿Alguno sabría recitar de memoria el nuevo orden dispuesto? Tomen nota: Pollinica, Lágrimas y Favores, Humildad y Paciencia, Dulce Nombre, Salutación, Ecce Homo, Salud, Huerto y Prendimiento. A las 10.15 horas debía ponerse en la calle la Cruz Guía de la Pollinica y hasta una hora y media después, no lo haría la siguiente cofradía, Humildad y Paciencia. Este año, la jornada no arrancaría en bloque hasta en torno a las tres de la tarde. Lágrimas y Favores, Dulce Nombre, Salutación y Ecce Homo anunciaban sus salidas en una horquilla de una hora. Luego, sin tregua hasta casi las dos de la mañana.

Al cierre de la jornada, la principal novedad llegaba de la mano de la Salud. Tras conseguir adelantar sus horarios en los últimos años, este año volvía a retrasar dos posiciones en el Recorrido oficial, para ser la antepenúltima en pasar por Tribuna. Con lo que esto significa: el citado cierre de la jornada en la Trinidad, con permiso de los cofrades capuchineros del Prendimiento. Hay que elegir entre un encierro u otro, llegar a ambos es imposible. Igualmente esperado por muchos cofrades es el regreso de la Cofradía trinitaria por el entorno de la calle Nueva, que este año llegaba con novedades. En lugar de volver por la llamada plaza de Camas (su nombre oficial es plaza Enrique García-Herrera), tenía previsto pasar por primera vez por la calle San Juan. Emulaba así el callejeo que hace Lágrimas y Favores por su feligresía, apenas unas horas después de los cofrades fusionados. Éstos también suprimen su paso por Plaza Camas en favor de Nueva. Zona caliente del día y subrayada en rojo, además de por la expectación que ambas citas suelen generar, para ver si funcionaba o había retrasos.

El Huerto probó el año pasado por la calle Nueva y les gustó la experiencia. Este año repetirán, pero camino del Recorrido oficial, en lugar de hacerlo en su regreso. Los cofrades de los Mártires reajustan su itinerario y proponían un recorrido con menos rodeos que años anteriores. Al llegar a la Torre Sur, se desviaban por la calle Strachan para realizar una vuelta muy parecida a la que antaño efectuaba Dolores de San Juan cuando cruzaba la calle Larios. Objetivo: ida y vuelta a El Perchel lo más directo posible. De hecho, era una de las cuatro cofradías de las que no entran en la Catedral, que tampoco iban a pasar por la plaza del Obispo, donde los canónigos habían propuesto un acto religioso, con cierto margen de personalización por cada hermandad, al uso de las que sí entran. Una particular estación de penitencia (‘acto penitencial’, lo llamaban) que también debía estrenarse esta Semana Santa.

¿Más novedades? La principal la protagonizaba Salutación, que en lugar de llegar a la plaza de la Merced y buscar por Madre de Dios su templo, proponían hacerlo por Méndez Núñez y la plaza del Teatro. No se recuerda a esta Cofradía subiendo Dos Aceras. Por la mañana pasa la Pollinica por Montaño y por la noche lo hace el Dulce Nombre, que pretendía llegar al Recorrido oficial callejeando por la feligresía de los Santos Mártires, como años atrás hacía el Ecce Homo, una de las cofradías con más cambios de los últimos años. A diferencia del Prendimiento, que en una jornada con tantas variaciones, permanece fiel a su estilo y recorrido, pase lo que pase. Como curiosidad, el Domingo de Ramos no sólo es la jornada con más procesiones sino, a buen seguro, la que más tiempo medio están en la calle. A excepción de la Pollinica, que consigue reducir su salida a seis horas, todas superan las ocho horas en la calle. En el caso de Humildad y Paciencia son ¡más de 12 horas! Todo esto explica porqué los cofrades malagueños llegan tan mermados de fuerzas al Lunes Santo, cuando la Semana Santa apenas acaba de comenzar.

Tres claves que esperaba el equipo de elcabildo.org

1. Este Domingo de Ramos se iba a poder echar a andar la propuesta de la Diócesis de Málaga de celebrar una suerte de acto penitencial ante la fachada principal de la Catedral para las comitivas que no recorren -o más propiamente, cruzan- su interior. El conflicto acústico con las que estén dentro, la duración del acto justo a la salida del Recorrido oficial y el acceso del público a la propia plaza del Obispo habían generado muchos interrogantes.

2. La respuesta de la ciudad ante el nuevo escenario que se dibuja en favor de la Pollinica. ¿Conseguirá los cambios de horarios recuperar la expectación que generaba esta Cofradía en la pasada década o por el contrario retrasará la bajada de malagueños al centro?

3. Se trataba (en teoría y si el autor cumple sus plazos) del último año de salida del actual Cristo de la Humildad y Paciencia, obra de Ramos Corona. El cabildo de hermanos aprobó su sustitución por una nueva obra de José María Ruiz Montes que deberá llegar en la próxima fiesta de Cristo Rey. Además, sus hombres de trono habían ensayado un doble paso para evitar el redoble tan acelerado de tambor, desgraciadamente tan en boga para correr.