El Papa celebrará por primera vez en la historia el Vía Crucis en la Plaza de San Pedro en una Semana Santa marcada por la pandemia de coronavirus en la que las celebraciones litúrgicas se desarrollarán por primera vez sin fieles y en lugares cerrados para evitar el avance del contagio. La Oficina de prensa de la Santa Sede ha informado del blindaje absoluto y ha especificado que los oficios de Semana Santa se celebrarán en el altar de la Cátedra de la basílica de San Pedro, y no bajo el baldaquino.

Las ceremonias se adaptarán a las nuevas circunstancias en las que no habrá presencia de peregrinos. El Vaticano ya canceló la gran procesión del Domingo de Ramos y Francisco celebró una misa dentro de la basílica. Además, se ha aplazado la Misa Crismal del Jueves Santo por la mañana con todos los sacerdotes de Roma, hasta que se retiren las medidas de confinamiento y restricción para controlar la pandemia.

El Papa no saldrá del Vaticano para los Oficios, ni tampoco irá a una cárcel ni a un hospital como en años precedentes; celebrará a las 18.00 horas, en San Pedro, una misa que no incluirá el rito habitual del lavado de los pies. Tampoco el Vía Crucis del Viernes Santo se rezará desde el Coliseo. El Papa presidirá este momento en la plaza de San Pedro, a las 21.00 horas.

Del mismo modo, no está prevista la presencia de fieles en la Vigilia Pascual del Sábado Santo a las 21.00 horas ni tampoco en la eucaristía del Domingo de Pascua a las 11.00, aunque serán retransmitidas en directo a través de las diferentes redes sociales del Vaticano. Además, tras la misa del domingo, el Papa rezará el Regina Coeli y dará la bendición Urbi et Orbi.