Deberían haber sido treinta veces las que la Hermandad Salesiana de Málaga saliera el Miércoles Santo. Treinta veces en las que los Nazarenos de Don Bosco hicieran su estación de penitencia a la Catedral malagueña. Nunca la lluvia la ha dejado sin salir.

Sin embargo, esta mañana no estará abierta la nueva Casa, esa que tanto se soñó. No se rezará el Ángelus a las doce, tal y como hace nuestra Patrona. Nuestras túnicas no colgarán de una percha fuera del armario. Ni comeremos de bulla para llegar a tiempo a la Misa de Nazarenos. Nuestra Auxiliadora no verá Su Casa llena de capirotes negros, ni el Hermano Mayor anunciará el comienzo de la Estación de Penitencia…

Salesianos, en la Catedral. (elcabildo.org)

Sí, ya lo sabemos. Todo será distinto. Nada de esto sucederá, pero, ¿acaso no pasarán otras cosas? ¿acaso no se vivirá “lo de siempre” con una adaptación obligada? La lamentación por todo lo que no se va a hacer nos lleva a una melancolía innecesaria. Lo decía Don Bosco: “un santo triste es un triste santo”. ¿Podemos permitirnos los cristianos transmitir esa tristeza, esa lamentación? Nuestro enfoque es otro siempre. Sin olvidar nunca al que sufre, debemos buscar la positividad, el entusiasmo, la Esperanza. Mirar al futuro con la ilusión de crear nuevos proyectos, que no estaría mal que pilotasen en estar cercanos a todos aquellos que van a pasarlo muy mal en las próximas semanas y meses. No nos avergoncemos de soñar si tenemos claro dónde pisan nuestros pies. También lo decía nuestro Padre, “el Señor en las grandes necesidades proporciona grandes ayudas”.

Hoy me pondré mi medalla de la Cofradía, la misma que lucirá el Niño Jesús de María Auxiliadora, como siempre. En el Santuario se celebrará la Misa de Nazarenos, como siempre. Y como siempre la Hermandad Salesiana verificará Estación de Penitencia en la Santa Iglesia Catedral de Málaga, en mi corazón y unidos en la oración todos los cofrades salesianos.

Deberían haber sido treinta veces… Hoy se cumplirán. ¡Buena Estación de Penitencia!