El valor material, simbólico y casi litúrgico que un traje de luces tiene para un torero es ingente. Por no hablar de lo que esta prenda significa dentro del engranaje que rodea a una corrida de toros y a la Fiesta en general: encargarlos en el invierno para estrenarlos en la nueva temporada, la ceremonia íntima de vestirse  en la habitación antes de enfrentarse  a un paseíllo… Algunos vestidos de torear que se han convertido en míticos por ser el elegido para una tarde que resultó ser de gloria o también de desgracia, hasta el punto de que en la ficha del festejo se detalla de qué color visten los toreros. Si esto lo unimos a la devoción personal de cada diestro, huelga decir la cantidad de donaciones de trajes de luces a imágenes de las que se tienen constancia. En este Jueves Santo, con vistas a la madrugada, nos recreamos en una donación marcada precisamente por esa cara más dura de la moneda: el chispeante que Gonzalo Caballero donó el pasado otoño a la Virgen de la Esperanza de Triana.

Gonzalo Caballero, con el capote que lleva la Trianera. (Ismael Díaz)

El diestro madrileño toreaba el pasado  12 de octubre en la plaza de toros de Las Ventas. Un toro de la ganadería de Valdefresno le infirió dos cornadas en el muslo de pronóstico muy grave. Aunque se estuvo muy pendiente y con mucha preocupación de su situación, el diestro se ha ido recuperando favorablemente. Como muestra de su agradecimiento por salvar la vida donó a la Virgen trianera, a quien le profesa una gran devoción, el traje de luces que lucía aquella dura tarde.  En un acto celebrado días después del percance en la Capilla de los Marineros, su mozo de espadas, Antonio Márquez, le hizo entrega al hermano mayor, Sergio Sopeña, de la pieza.

Acto de donación del traje a la Esperanza de Triana. (@espdetriana)

Un traje que conserva las roturas por asta de toro incluso sangre del diestro. Según explicó la propia corporación sevillana, la pieza pasará a formar parte del tesoro devocional de la cofradía.

Precisamente el coso madrileño fue el mismo escenario de su alternativa, celebrada coincidentemente un mes de octubre pero el del año 2015. Para su doctorado lució un capote de paseo muy especial…¿Quién protagonizaba el bordado? Ella, “la capitana clemente”, la dolorosa de la calle Pureza. Un capote bordado en oro que ha visto utilizado después en diversas ocasiones.