El Viernes Santo es el último de los días -con permiso del Domingo de Pascua y el Resucitado- con procesiones en la calle. Es, además, la jornada históricamente con más cortejos, hasta que recientemente le superó el Domingo de Ramos.

Ello, además de convertirlo en uno de los días fuertes, con cofradías de solera y algunas de mucha tradición en sus barrios, implica también dificultades a la hora de cerrar los horarios e itinerarios cada año.

La instauración del nuevo Recorrido oficial, al menos, no pareció complicarle la vida a la mayoría de las hermandades del Viernes Santo, más allá de añadirle los metros de más que per se tiene el nuevo trazado. Sólo una de ellas hizo pública su oposición: los Dolores de San Juan, cuya parroquia está situada en un punto conflictivo, muy cerca de la Tribuna de entrada de hermandades, lo que le complica un retorno sin rodeos o parones.

Con este panorama, el Viernes Santo se afrontaba en 2020 con una importante modificación, que la iba a hacer posible una entrada más tempranera de la Orden de Servitas en la plaza de la Constitución, y que afectaba a las dos Dolores y las dos Soledades del día.

Para refrescar la memoria, cabe reseñar que en 2019 la Virgen de la Soledad del Sepulcro entró en Tribuna a las 23.30 horas. Inmediatamente detrás venía los Dolores de San Juan, que dobló hacia Especería camino de su templo. Cuando la Archicofradía dejó expedita la calle Salvago, aparecía por ésta Servitas, que pasó por Tribuna a las 0.25 horas. Finalmente, una vez que los terciarios dejaron despejada el acceso a Especería, la hermandad de la Soledad de San Pablo accedió camino del barrio de la Trinidad.

Pues bien: para 2020, tras la entrada en Tribuna de la dolorosa del Santo Sepulcro, a la misma hora que el año pasado -las once y media-, después tenía previsto acceder Servitas, a las 23.40 horas. No es nada habitual que ambos cortejos pasen por el Recorrido oficial tan pegadas entre sí, pero era necesario para que, hacia la medianoche, la calle Especería quedase libre para el regreso consecutivo de los Dolores de San Juan y la Soledad de San Pablo, que venían desde la calle Granada.

Esta circunstancia aconsejaba a los archicofrades de San Juan a llegar más tarde a la plaza de la Constitución, para evitar un parón mientras Servitas entraba en Tribuna. Lo harían dejando pasar a la Cofradía del Amor por la plaza del Siglo antes de atravesar dicha plaza desde Duque de la Victoria, ralentizando el paso, al no serle permitida rodear la Catedral para su estación, que era uno de sus planes.

Esta era la principal modificación de la jornada, que llevaba otras novedades, como el paso por calle Cañón del Descendimiento a la ida, buscando calle Císter;  la supresión del paso por calle San Agustín del Monte Calvario -primer Viernes Santo sin el carismático Padre Gámez- también camino del centro, o el paso por Santa María y Duque de la Victoria de la Soledad de San Pablo, al salir del Recorrido oficial. La Piedad mantenía su itinerario de 2019 y seguía siendo la única en pasar por la Tribuna de los Pobres ese día.

Pero la mayor novedad que deseaban las hermandades del día es no tener que enfrentarse a un problema endémico de la Semana Santa que en la jornada de luto se multiplica exponencialmente: la escandalosa invasión de la hostelería y la difícil convivencia con una buena parte de los ciudadanos que, a ciertas horas, ya están a otra cosa. Para descubrir si las quejas, públicas y privadas, de los responsables de las hermandades del Viernes Santo han sido escuchadas resta algo menos de un año.

Tres claves que esperaba el equipo de elcabildo.org

1. Por primera vez en mucho tiempo, Servitas iba a salir con el final del atardecer del Viernes Santo: a las nueve de la noche, que entrado abril comienza a contar con algo de luz. Estampa histórica. Y es que el Santo Sepulcro y la Orden de Servitas iban a recorrer casi consecutivas el final del Recorrido oficial. Tradicionalmente, siempre ha existido cierto espacio entre los dos cortejos, a causa de la diferencia de ritmo de ambas corporaciones. La entrada en Tribuna de la Virgen de los Dolores apenas diez minutos después de la Virgen de la Soledad iba a garantizar que a la altura de la Alameda Principal -cuando no antes- ambos cortejos ya caminaran casi pegados.

2. Quedaba saber si se habían tomado medidas con el abuso de terrazas de restaurantes y bares de copas, tras las múltiples quejas recibidas especialmente por parte de las hermandades de este día. La escena de los camareros cruzando con bebida y comida entre los nazarenos de los Dolores de San Juan el año pasado o la Orden de Servitas inventando anualmente un itinerario para esquivar los bares de copas son situaciones extremas de las que la ciudad sufre toda la Semana Santa.

3. Había expectación por ver el resultado del Cristo del Santo Traslado de nuevo restaurado, esta vez por Francisco Naranjo, quien ya intervino sobre la Virgen de la Soledad. Nueve años ha durado la intervención previa de de Israel Cornejo sobre esta imagen. ¿Será la definitiva esta vez?