Ante una Semana Santa sin precedentes, que cada cofrade deberá vivir en la intimidad de su domicilio por una pandemia que asola a la humanidad, elcabildo.org propone este camino hasta la Pascua. Además de mantener el compromiso editorial aunque no salgan las procesiones, las estaciones del Vía Crucis que rezó el Papa Francisco la pasada Semana Santa serán el hilo conductor en este medio de comunicación hasta que iniciemos nuevamente la cuenta atrás hacia otra Jornada de Palmas. Aquí, una invitación a conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, a través de los ojos de Málaga…

XIV Estación

Reflexión: El desierto y el mar se han convertido en los nuevos cementerios de hoy. Frente a esas muertes no hay respuestas; pero hay responsabilidad. Hermanos que dejan morir a otros hermanos. Hombres, mujeres, niños que no hemos podido o querido salvar. Mientras los gobiernos discuten, encerrados en los palacios del poder, el Sahara se llena de esqueletos de personas que no han resistido el cansancio, el hambre, la sed. ¡Cuánto dolor provocan estos nuevos éxodos! Cuánta crueldad se ensaña con el que huye: los viajes de la desesperación, las extorsiones y las torturas, el mar transformado en tumba de agua.

Oración: Señor, haznos comprender que todos somos hijos del mismo Padre. Que la muerte de tu hijo Jesús haga que los jefes de las naciones y los responsables de las legislaciones tomen conciencia de su rol en defensa de toda persona creada a tu imagen y semejanza.

«María estaba en la oscuridad más densa, pero estaba»