La iglesia de San Pablo encara la segunda fase de obras para acabar con las filtraciones de agua. El próximo lunes 27 de abril arrancan los trabajos para solventar el daño que la humedad ha ejercido en las cubiertas, que han provocado que se fuesen deteriorando los muros y columnas del templo y que llegó a requerir la protección con andamios en uno de los laterales del edificio. Tras la finalización de los trabajos de saneamiento en el exterior, ha llegado el momento de reparar los daños en el interior de las naves de la iglesia. Los plazos marcados para la reapertura serían en torno al inicio del verano, si bien las circunstancias excepcionales que estamos viviendo ponen en duda la fecha definitiva.

Esta situación afecta a las imágenes que radican en San Pablo, que deberán ser retiradas del culto. Las hermandades del Cautivo, la Salud y la Soledad tenían previsto el traslado de sus titulares a una sede provisional tras la celebración de la Semana Santa, pero la prolongación del estado de alarma en que nos encontramos desde el pasado mes de marzo ha hecho imposible que todo transcurriera tal y como se esperaba.

De este modo, se va a habilitar un espacio provisional en los salones parroquiales donde quedarán depositadas las imágenes de Jesús Cautivo, la Virgen de la Trinidad, el Santo Traslado y la Virgen de la Salud, así como la talla de San Pablo y los iconos devocionales que residen en las capillas del templo. Sin embargo, los devotos no podrán visitar estas imágenes, más allá del confinamiento del actual estado de alarma, por el emplazamiento de esta habitación, que se encuentra en una segunda planta. Además, por dificultades de movilidad, el Cristo de la Esperanza en su Gran Amor y la Virgen de la Soledad serán preservadas debidamente en sus espacios, con las obvias medidas de seguridad y cuidados.

Hasta el domingo 26 de abril, la iglesia permanece abierta al culto cada mañana para la veneración de aquellos fieles que necesiten acudir, respetando las normas de distanciamiento social dictadas por el Gobierno. Durante el estado de emergencia, la parroquia de San Pablo solamente ha estado cerrada las dos semanas en las que quedó restringida la asistencia a los trabajos no esenciales.