Cuando las circunstancias lo permitan, Jesús Cautivo y la Virgen de la Trinidad serán trasladados a la iglesia parroquial de la Amargura. Así lo ha decidido la junta de gobierno de la Cofradía, reunida de forma extraordinaria vía telemática este último miércoles de abril. Todas las devociones de San Pablo se encuentran retiradas del culto por las obras de rehabilitación que se realizan desde esta misma semana, cuarta de la Pascua. Los planes de las cofradías trinitarias eran trasladar a sus titulares pasada la Semana Santa, pero la pandemia del Covid-19 lo ha impedido.

La iglesia parroquial de la Amargura, sita en la calle Honduras (zona Mármoles) se encuentra a 850 metros de San Pablo y a unos 650 de la casa hermandad. Aunque es la sede canónica de Zamarrilla, no acoge a ninguna cofradía en su interior. Es el destino elegido «por situación, horarios y accesibilidad», según informa la propia Cofradía en un comunicado. Además, valoraron la «intensa vida parroquial, sus medidas de seguridad» así como el espacio que ocuparán las imágenes en el templo. En la decisión ha participado el imaginero y profesor Juan Manuel Miñarro López, en calidad de asesor técnico y artístico de la Hermandad, así como el director espiritual de la misma, José Manuel Llamas Fortes, y el arciprestazgo de Nuestra Señora de los Ángeles, al que pertenece San Pablo.

 

Un traslado privado, aún sin fecha

Aún no hay fecha pero el traslado de las imágenes se realizará «en la mayor brevedad y de manera íntima». Más allá del estado de alarma, las circunstancias sanitarias actuales no recomiendan las aglomeraciones que supondrían una procesión de Jesús Cautivo. El objetivo de la Hermandad es que sus titulares puedan ser repuestos al culto «lo antes posible».

La iglesia del Convento de la Trinidad fue una de las opciones contempladas y descartada, principalmente, por sus limitaciones horarias. La alternativa de la casa hermandad nunca fue opción por recomendación del propio Obispado. La opción siempre fue mantener vínculos con la Trinidad. En este sentido, los templos percheleros estaban descartados. La Amargura no pertenece técnicamente al barrio, pero sí emocionalmente, por la configuración de su propio vecindario. Además de su ubicación próxima a la casa hermandad. La Cofradía del Cautivo agradece en el citado comunicado a la Archicofradía de la Esperanza el ofrecimiento de la Basílica para acoger a Jesús Cautivo y a la Virgen de la Trinidad, tal y como informó elcabido.org.