Y a pesar de todo, la primavera sigue su curso. El mes de mayo suele vivirse de manera especial en el barrio de la Victoria en torno a la Patrona de Málaga: cada día se realizan sendas peregrinaciones de diferentes entidades civiles y religiosas para ofrecerle flores a Santa María de la Victoria en su Santuario. Este año, la pandemia del coronavirus y el aún vigente estado de alarma impedirá que estos actos se celebren con total normalidad. Estamos pendientes de la reapertura al culto de las parroquias de la ciudad, quizá a partir del 11 de mayo, en el inicio de la fase 1 de la desescalada. A partir de entonces, las iglesias de las distintas diócesis españolas podrán abrir con un máximo de un tercio de sus aforos.

Mientras tanto, el Santuario y la Hermandad de la Virgen de la Victoria están impulsando una serie de actos -presenciales y virtuales- para poder estar más cerca de nuestra Patrona en estos duros momentos. Todos los días, a partir del viernes 1 de mayo, la Basílica abrirá la puerta de San José -enclave de salida y entrada de las imágenes en sus salidas procesionales- para que todos los fieles y devotos puedan orar y contemplar a Santa María de la Victoria desde el cancel del templo. Esta apertura extraordinaria tendrá lugar entre las 10.00 y las 14.00 horas.

Desde hace décadas, mayo se ha convertido por tradición en un punto clave en el calendario de actos en honor a la Patrona de Málaga, junto con la celebración del aniversario de su Coronación Canónica en el mes de febrero, el Rosario de la Aurora a finales de agosto, su Novena en el interior de la Catedral de la Encarnación y la Procesión de Alabanza de regreso al Santuario. También viene siendo habitual que las peregrinaciones del Mes de María se cierren con la presencia de la Agrupación de Cofradías, corporación de la que es fundadora la Hermandad de la Victoria.