La Divina Pastora, el pasado sábado 9, y la Virgen de Fátima y San Isidro Labrador, de Churriana, el pasado 13 de mayo, han sido las primeras hermandades de Gloria que no han podido cumplimentar su salida estatutaria a causa de la epidemia del coronavirus. En el horizonte más inmediato, las filiales rocieras (viernes 22 y sábado 23) y la procesión de María Auxiliadora Coronada (sábado 30) irán por el mismo camino.

También esta pandemia se cobrará otras procesiones como la de los Santos Patronos, prevista el 13 de junio, o la del Sagrado Corazón de Jesús el domingo 21 del mismo mes. Asimismo, el Corpus Christi se celebrará, pero de una forma muy distinta de como estamos acostumbrados. Punto y aparte, por lo significativamente alejado en el tiempo que aún está, merece la suspensión de la romería de la Virgen de la Alegría, con vistas a septiembre, y cuya decisión se ha tomado cuatro meses antes de su celebración.

Y es que, aunque estemos en plena desescalada (este viernes se anunció que la provincia de Málaga pasaría a la Fase 1 el lunes 18 de mayo), está claro que todavía el panorama no es especialmente alentador ni, mucho menos, que esta vuelta a la normalidad vaya a ser muy rápida. Y estas circunstancias han invadido ya el mes de julio, con las primeras suspensiones de las numerosas procesiones de la Virgen del Carmen que acontecen en la capital.

La primera de ellas fue la de Pedregalejo, el pasado 4 de mayo en reunión telemática de junta de gobierno. La hermandad de la parroquia del Corpus afrontaba un año ilusionante, por la bendición del nuevo Niño Jesús que está tallando David Anaya y cuya bendición deberá esperar todavía.

El 12 de mayo, por su parte, la hermandad del Carmen de El Palo también anunciaba la suspensión de su procesión marítimo-terrestre. Dos días después hacía lo propio la hermandad del Carmen de Olías, que tampoco saldrá en procesión por las calles de esta barriada.

En lo que a hermandades carmelitas se refiere, quedan por hacer pública su decisión las dos devociones que salen el domingo posterior al 16 de julio, la de El Perchel y la de Huelin, que este año debían hacerlo el día 19. Más allá de corporaciones, en torno a la onomástica también tienen lugar otras manifestaciones de esta extendida devoción en la capital, tanto en la zona de la Carretera de Cádiz, como en La Virreina o en La Malagueta, con su popular asociación de submarinistas. Todas ellas están en el aire.