Una de las constantes memorias devocionales de la Málaga de siempre, la del Santo Cristo de la Salud, retorna siempre a la palestra en las vísperas de su festividad, el 31 de mayo. Y es que ese día, todos los años tiene lugar una tradicional función votiva en su honor.

Una devoción diaria y constante a pesar de su azarosa vida institucional. En la actualidad, es un grupo de devotos el que dedica cultos y cuidados a la imagen. Una efigie a la que los malagueños han acudido a lo largo de los siglos para sanar cuerpo y alma y que, en esta coyuntura, parece que cobra especial relevancia su patronazgo.

Y es que, además de Patrón del Cabildo Municipal, la talla de José Micael y Alfaro, de 1633, se ha venido también invocando como Sagrado Protector de la Málaga en acción de gracias por ser la imagen que «que vino a traer la Salud a Málaga» en la cruenta peste de 1649.

El Santo Cristo es una imagen de Jesús atado a la columna, fechada en 1633 y obra del escultor José Micael y Alfaro

No en vano, este Jesús atado a una columna que queda detrás suya, es una de las iconografías más reproducidas por la devoción doméstica. Hay constancia de numerosas estampas, grabados, imágenes vicarias y otras representaciones del Señor destinados al culto particular. Y todo parece indicar que aún queda mucho más por descubrirse.

En ese camino por aportar luz a la vasta historia que encierra el llamado por antonomasia en la ciudad ‘el Santo Cristo’, Fundación Málaga ha editado un libro sobre la historia de la imagen, que ha sido coordinado por el historiador y músico Francisco Jesús Flores Matute, que a la sazón preside el grupo de devotos que en la actualidad se dedica a organizar los cultos de esta imagen, perteneciente a patrimonio municipal.

En la obra coral ‘El Santo Cristo de la Salud. Patrón y protector de Málaga’ han participado historiadores, críticos de arte, escritores y otros autores especializados, todos ellos vinculados a esta clásica devoción malagueña: así, junto al propio coordinador, Flores Matute, han plasmado su firma Almudena Marín Hueso, Juan Cristóbal Jurado, Salvador Marín Hueso, Aldo Durán, José María Muñoz-Poy y Alberto Palomo, además de Reyes Escalera en el prólogo de la publicación.

La obra analiza aspectos archivísticos, históricos y artísticos, además de aportar documentación inédita y nuevos datos para el estudio de la historia del arte local. El libro comenzará a venderse en librerías a partir del 5 de junio.

 

Función votiva

En un 31 de mayo inusual, condicionada por la pandemia del coronavirus, quizá poéticamente se hace más oportuna que nunca la celebración de la habitual función votiva en honor de esta imagen, que siempre ha sido invocada en tiempos oscuros para la salud de los malagueños.

A las diez de la mañana del domingo, que coincide este año con la Solemnidad de Pentecostés, se celebrará una misa solemne en la iglesia del Santo Cristo de la Salud de la calle Compañía, que oficiará el párroco de los Santos Mártires y San Juan, Felipe Reina.

Más allá de la eucaristía, la iglesia del Santo Cristo permanecerá abierta toda la jornada del domingo, en horario de 9 a 13 horas y por la tarde desde las 17 hasta las 20.30 horas. Salud en tiempo de pandemia.