La fecha estaba anunciada desde junio de 2019 y el Obispado no ampliará los plazos fijados pese a la crisis sanitaria del coronavirus Covid-19. Como ya se informó en elcabildo.org durante la pasada Cuaresma, las cofradías de la Diócesis de Málaga deben actualizar sus estatutos antes del próximo 1 de julio. Así lo ha recordado el delegado de Hermandades y Cofradías, Manuel Ángel Santiago, a través de un correo electrónico a las distintas corporaciones esta misma semana. Los plazos se mantienen, por lo que todos los estatutos y reglamentos de las hermandades que no hayan sido adaptados conforme a lo previsto en el decreto sobre grupos parroquiales, hermandades y cofradías promulgado por el obispo, Jesús Catalá, en junio del pasado año, quedarán derogados en un mes, siendo sustituidos de forma transitoria por los Estatutos aprobados por decreto.

Esto no significa que las cofradías no pueden seguir con su vida ordinaria. De hecho, esta medida no afecta al aspecto cultual. El Obispado pretende, principalmente, regular los procesos electorales, motivos de enfrentamiento entre cofrades en numerosas ocasiones. Se trata ya del segundo intento por encauzar los problemas estatutarios de las cofradías. Muchas de ellas son herederas de normativas antiguas, con lagunas legales que, muchas veces, derivan en conflictos y complicaciones, especialmente cuando hay procesos electorales de por medio. En el primer intento, ya en la presente centuria, la redacción propuesta por el propio Obispado quedó obsoleta demasiado pronto, dado que enseguida surgieron controversias a las que se fueron dando respuesta de manera individual y el texto original degeneró en numerosas reformas. Además, hubo cofradías que directamente no atendieron a la llamada del Obispado y nunca llegaron a actualizar sus reglas. El nuevo decreto, además de pulir las lagunas existentes, establece una disposición derogatoria para dejar sin vigencia las reglas que no se actualicen.

El modelo de estatutos que propone el Obispado para las cofradías busca unificar criterios, especialmente, entorno a tres realidades sobre las que consideran prioritario que no existan cabos sueltos: los derechos de los hermanos y todo lo concerniente a la protección de datos, el proceso electoral de la corporación y el proceso sancionador, para casos de incidentes internos. Las cofradías que lleguen tarde a la actualización de sus reglas sí mantendrán por defecto los cultos de sus estatutos en vigor caducos.

La crisis sanitaria ha impedido iniciar distintos procesos electorales previstos para este año pero cuentan con una moratoria de un año

Respecto a los procesos electorales, el decreto unifica las fechas de elecciones de todas las cofradías: las de pasión deberán hacerlo no más allá de la quinta semana de Pascua, mientras que las corporaciones de gloria, hasta treinta días después de su salida procesional. La crisis sanitaria ha impedido iniciar distintos procesos electorales previstos para este año. Todos tienen moratoria de un año. Durante 2020 sólo las Glorias cuyas salidas sean durante el último trimestre del año podrían celebrar elecciones, si la crisis sanitaria lo permite. El resto de hermandades deberán esperar al año próximo. El objetivo es que los nuevos equipos de gobierno tomen las riendas de la cofradía con la suficiente antelación para preparar el siguiente curso.

Los cofrades podrán formar parte de un máximo de dos juntas de gobierno de forma simultánea y los presidentes y secretarios generales y cargos de alta dirección (o cargos equivalentes) de los partidos políticos y sindicatos no pueden ser miembros de la Junta de Gobierno. El resto de cargos de las juntas directivas de los partidos políticos y sindicatos no pueden ocupar puestos de elección directa del cabildo, es decir, integrar la permanente de ninguna cofradía.