Sumergirse en la hemeroteca y en los archivos es una manera fácil y romántica de comprobar las numerosas personalidades del mundo del toro de una u otra época, que mantuvieron o han mantenido relación con la cofradía. Un vínculo que ha quedado plasmado no sólo en correspondencia de respeto y en donaciones de diversa índole, sino también en la participación activa en la vida de hermandad. Para revivir un ejemplo de esto, echamos la vista atrás 90 años: el calendario marcaba el 1928 y el 4 de abril fue Miércoles Santo en aquel año, el quinto desde que Enrique Navarro fuera elegido hermano mayor. En lo social, un hecho que La Unión Ilustrada dejó negro sobre blanco en sus páginas por la importancia de su protagonista, y es que en aquella Semana Santa, el diestro valenciano Vicente Barrera Cambra, que fuera abuelo del diestro del mismo nombre, participó como nazareno en la procesión de la Cofradía. Este periódico conservador, que se incendió en los sucesos de mayo de 1931, dedicó dos instantáneas a sangre cuyo pie de foto decía así: “Vicente Barrera, con el Hermano Mayor de la popularísima Cofradía del Cristo de la Expiración, Sr. Navarro Torres, ante el trono de la Virgen de los Dolores, en cuya procesión figuró el citado diestro como penitente”. Cabe destacar que ese mismo año, concretamente el 24 de mayo, Barrera, confirmaría su doctorado como matador.

Vicente Barrera (y Enrique Navarro), de nazareno de la Expiración. (@expiracionmlg)

Es digno de análisis el atuendo nazareno  que presentan los protagonistas de esta historia, ya que en las fotografías se aprecia cómo ambos lucían como cargos de la procesión al lucir túnica y capirote blancos y capa negra, mientras que los penitentes iban con túnica y capirote oscuros. Ambos hábitos, contemplaban la sandalia de tiras como calzado.

En clave anecdótica, para la salida procesional de aquel año había dos importantes estrenos: por un lado, la escultura de María Magdalena realizada por el también autor de los tronos antiguos Pío Mollar, que acompañaría al Santo Cristo de la Expiración que procesionaba entonces (atribuido a Alonso de Mena) y un juego de manos abiertas para la Virgen de los Dolores.

Entrega del capote de César Girón. (@expiracion_mlg)

Ya que hablamos de hemeroteca, cabe resaltar que en 2018 se cumplen años de dos hechos de relevancia social y taurina para la cofradía. Por orden cronológico, el 3 de marzo de 1953, es decir, hace 65 años, la Expiración le remite carta a Miguel Báez ‘Litri’ para que done un traje de torero o un capote, para así poderle hacer una saya a la Virgen. Por su parte, en 1958, hace 60 años, el diestro César Girón hace entrega de un capote de paseo. De este acto se conserva una fotografía en el archivo de la hermandad en el que aparece el torero venezolano acompañado por su hermano, por Enrique Navarro, por Pepe Peña (a la sazón mayordomo del Cristo), y por Luis Vizcaíno, entre otros.

(Artículo publicado en el Boletín de Cuaresma 2018 de la Archicofradía de la Expiración de Málaga)

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