“Del Pretorio nació junto a la ermita,
Y es tan grande el cariño verdadero
que le tiene mi Córdoba bendita
que cuando al redondel sale primero
la torre de la arábiga Mezquita
parece que se viste de torero…”

(Soneto a ‘Lagartijo’. Antonio Fernández Grilo)

La simpar ciudad de Córdoba veía nacer en el año 1841 a Rafael Molina Sánchez,  recordado para la posteridad como ‘Lagartijo’. El que fuera el Primer Califa del Toreo vino el mundo en el barrio de la Merced lo que marcó de alguna forma su devoción, sobre todo la que le profesaba a aquel Ecce Homo venerado una ermita situada junto a las tapias del antiguo convento mercedario. Muchas oraciones y muchos esfuerzos fueron dirigidos a él: el conocido como Cristo del Pretorio.

Rafael Molina ‘Lagartijo’

En este viaje por la memoria de fe de ‘Lagartijo’ vamos de la mano del crítico taurino José Luis de Córdoba, concretamente a través de su libro ‘Tauromaquia Cordobesa’. En esta publicación, el periodista hace referencia, entre otros, a uno de los episodios en los que mayor constancia se dejó de esta vinculación. El 26 de diciembre de 1870 se celebró un festival organizado por ‘Lagartijo’ en el que él mismo actuó en solitario ante cuatro reses de la ganadería de Don Rafael José Barbero.  Actuó como sobresaliente Juan Rodríguez ‘Juan el de los Gallos’. El fin de este festejo era recaudar fondos que contribuyeran a la suscripción popular para reconstruir la ermita del Pretorio (luego nos adentramos en las cuestiones urbanísticas) ya que el aporte municipal y los donativos privados no alcanzaban la cantidad necesaria para afrontar las obras. Finalmente, pudo llevarse a cabo la remodelación, que alcanzó la cuantía de 2.332 pesetas, que fue adjudicada al arquitecto Mateo Inurria Uriarte, padre del afamado escultor, autor del insigne monumento a D. Gonzalo Fernández de Córdoba, ‘El Gran Capitán’, que preside la plaza de las Tendillas, epicentro de la vida comercial de la ciudad andaluza.

Esta reedificación también hizo, como cuenta el propio José Luis de Córdoba, que continuara creciendo la devoción de los toreros por esta imagen así como los piconeros que iban a la sierra. Ese fervor creció también gracias a los milagros que se sucedieron, entre ellos, dos que tienen como protagonistas a los que serían Segundo y Tercer Califa del toro,  ‘Guerrita’ y ‘Machaquito’:

“Por citar uno de ellos vamos a referir el acaecido Rafael González ‘Machaquito’, cuando allí cerca, al atravesar el paso a nivel que entonces existía en su coche de caballos, con su esposa e hijas, los animales se espantaron por el silbido una locomotora haciendo que el coche volcara en la carretera. Rafael González, gran devoto del Señor del Pretorio, invocó a éste y no ocurrió desgracia alguna. Desde aquel día, hasta la muerte de ‘Machaquito’, su esposa enviaba todos los meses un litro de aceite para alimento de la lamparilla que ardía ante el altar. También durante muchos años, la esposa de ‘Guerrita’, doña Dolores Sánchez Molina, cuidó con gran devoción de la ermita enviando constantemente aceite para la lámpara, en recuerdo de las veces que el famoso diestro -nacido precisamente en una casa contigua al Pretorio- , se encomendó al Santísimo Cristo durante su época de azares y peligros en el ruedo”.

En la década delos 80 del Siglo XIX, ‘Lagartijo’ ocupó el cargo del hermano mayor de la hermandad de Jesús Caído, la hermandad de los toreros (circunstancias que se merecen un post en el futuro). Esta corporación del Jueves Santo cordobés  junto a la  Asociación de Vecinos Torre de la Malmuerta realiza desde el año 2007 una ofrenda floral en la ermita con motivo de las Fiestas de la Merced.

La ubicación actual de este singular lugar de culto del siglo XIX, es decir, el cruce entre la avenida América y la Acera de Guerrita, es en realidad la tercera en su historia. El primero fue ‘La Huerta de la Reina’, de donde fue trasladada debido al cambio del entramado ferroviario para recaer en las cercanías del citado Convento de la Merced, actual sede de la Diputación Provincial cordobesa. En 2003, debido a una nueva remodelación del ‘Plan Renfe’ fue de nuevo traslada hasta su localización de hoy en día.

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