Verano acostumbra a ser tiempo de movimientos en la Diócesis de Málaga con cambios de párrocos e incorporación de otros miembros de la Iglesia a distintas tareas pastorales.

La primera tacada de nombramientos, entre el 26 de junio y el 1 de julio (probablemente deban llegar más), ha destacado especialmente por la incorporación de refuerzos a parroquias que tienen significativa vida cofrade. Son los casos de San Juan y los Santos Mártires, la Victoria, la Divina Pastora o la de los Dolores del Puerto de la Torre. Además, para Pedregalejo han sido nombrados nuevos párroco y vicario parroquial.

En San Juan y los Santos Mártires recalará como vicario parroquial el sacerdote Isidro Calderón Almendro, que ya ejercía anteriormente esta labor en la perchelera parroquia de San Pedro. Acompañará en la tarea pastoral al párroco, Felipe Reina y al diácono Rafael Carmona. Se trata de una unidad pastoral compuesta de dos feligresías que aúnan más de una quincena de hermandades entre penitencia y gloria. En la actualidad, además, con la iglesia de los Santos Mártires cerrada por obras.

Por su parte, un diácono, Andrés Serrano Trujillo, hará de colaborador en la Basílica de la Victoria, cuyo párroco en la actualidad es Alejandro Escobar Morcillo. En Capuchinos, el párroco de la Divina Pastora, Francisco del Pozo Ávila, contará con un sacerdote adscrito, José Antonio Morales Villar.

Por su parte, el sacerdote José Manuel Bacallado Cabrera ha sido designado vicario parroquial de Nuestra Señora de los Dolores, del Puerto de la Torre, así como la de San Álvaro, en la barriada de Puertosol. En San Gabriel, parroquia a la que pertenece el Descendimiento, ha sido nombrado vicario parroquial el que ya ejercía como sacerdote adscrito Francisco Aurioles de Gorostiza, que sigue acompañando en tareas pastorales al sacerdote José Ferrary Ojeda, que es el párroco de la iglesia de La Malagueta.

 

López Solórzano a Pedregalejo, Sánchez Herrera a Marbella

El cambio significativo, hasta la fecha en la capital, viene dado en la zona este. La parroquia del Corpus Christi, en Pedregalejo, así como la de Nuestra Señora de Gracia en Cerrado de Calderón contarán con José López Solórzano como párroco. López Solórzano es un sacerdote que ha dejado significativa huella tanto en Estepona, en donde tiene dedicada una calle, como en Marbella, cuya parroquia de la Encarnación ha administrado durante los últimos trece años. Le acompañará como vicario Antonio Jesús Guzmán, que también será párroco de Olías, cuya iglesia está dedicada a su patrón, San Vicente Ferrer.

En Pedregalejo, precisamente, ejerció durante varios años el sacerdote José Sánchez Herrera, hasta muy recientemente vicario general de la Diócesis al alimón con Antonio Coronado. Ha sido destinado de párroco a la Encarnación de Marbella, el templo situado en pleno casco antiguo de esta ciudad occidental. Asimismo, ha sido designado como capellán sanitario del Hospital Costa del Sol.