• miércoles, 30 septiembre 2020
  • Actualizado: 26/09/2020
5 meses y 25 días para el Domingo de Ramos

Próxima estación: El Perchel, reza la megafonía del metro cada vez que alcanza su terminal en el mismo sitio en el que cada Domingo de Ramos (y algún Jueves Santo) los malagueños se han reunido para ver salir la Cofradía de la Sagrada Cena desde su capilla de la Explanada de la Estación.

Y parece que pueden recitar lo mismo los hermanos de la Cena el próximo 20 de julio en el cabildo extraordinario al que están citados, en el que se somete a votación el cambio de sede canónica para que su actual ubicación provisional, la iglesia de Santo Domingo, se convierta en la quinta residencia desde su fundación en 1924.

Y es que la Sagrada Cena es de las hermandades malagueñas más peregrinas. Fundada a mediados de los años veinte en el Santuario de la Victoria, fue precisamente en esta sede fundacional en donde más tiempo arraigó, estableciéndose por más de cuarenta años.

Es en la capilla de la Estación donde la hermandad sufre el voraz incendio de 1969 que destruye sus titulares

Entre 1967, en que hace su primera salida, y 1969, la cofradía ferroviaria se traslada a la otra punta de la ciudad, a El Perchel, en donde levantan la capilla de la Estación. Es allí donde la corporación vive su episodio más negro: el incendio del Día de los Inocentes de 1969 que se lleva por delante a los titulares y a buena parte de su patrimonio.

Esta capilla de la Cena vio sus días contados de la mano de la reforma de la estación de ferrocarril y su entorno urbanístico. Desde la cofradía, en esa coyuntura, logran alcanzar un acuerdo con las instituciones que les permite levantar su casa hermandad propia en pleno centro de la ciudad -en donde durante años instaló su tinglado la cofradía de la Paloma-, a la que se trasladaron en junio de 2005. Atrás dejaron 38 años de presencia en el barrio de El Perchel.

Durante cuatro años, esta casa hermandad hizo las veces de sede canónica -cuando ésta abría, pues se llevó más de un período con las imágenes sin exponer al culto-, habilitando un espacio a la entrada del salón de tronos, en donde estuvieron los titulares hasta 2009, en que la parroquia de los Santos Mártires le abrió las puertas para instalarse en la capilla contigua a la de la Archicofradía de Pasión.

Santo Domingo era uno de los templos que siempre estuvo en las quinielas a la hora de abandonar la capilla de la Estación

Once años después, este enero de 2020, la céntrica iglesia cierra para las necesarias obras de rehabilitación y las imágenes del Señor de la Sagrada Cena y la Virgen de la Paz son trasladadas de forma provisional a la iglesia de Santo Domingo. Se da la circunstancia de que era uno de los templos que estaba en las quinielas como sede futura en la etapa de la demolición de la capilla de la Estación.

La situación de las imágenes, en la antigua capilla de la Esperanza en la nave de la Epístola, permite presentar el Señor con su apostolado en la bocana principal: un espacio, por otra parte, que venía siendo repetidamente señalado en distintos mentideros cofrades para ubicar este grupo escultórico, siempre tan difícil de acoplar en espacios de culto por su composición apaisada.

Es, quizá, este caramelo de poder verlos en este lugar codiciado desde hace años, y sumado a la predisposición del actual párroco de Santo Domingo, lo que ha configurado la coyuntura para preguntar a los hermanos si, tras tres lustros, vuelven a El Perchel. Sería su quinta sede, pero ya se sabe que no hay quinto malo. Y del Domingo de Ramos pues, a lo mejor, habría que hablar otro día.

Archivado en: Sagrada Cena, Santo Domingo.