Aunque la esperanza iba apagándose a medida que el tiempo corría y la situación no acababa de normalizarse, en torno a abril o mayo se llegó a soñar con una vuelta a la normalidad de la mano de nuestra patrona, la Virgen de la Victoria. Pero no podrá ser. Santa María de la Victoria no saldrá el 8 de septiembre por las calles de la ciudad, ni tampoco podrá trasladarse de manera pública a la Catedral para su novena, que sí tendrá lugar en la Catedral.

De esta manera, su Real Hermandad ha anunciado que llevará la imagen de la Santa María de la Victoria de forma privada desde su Basílica y Santuario hasta el templo mayor de la Diócesis para la celebración de la tradicional novena, del 30 de agosto al 7 de septiembre.

La principal novedad es que, a cambio de la frustrada procesión triunfal de regreso, la Virgen de la Victoria permanecerá expuesta a la veneración de los fieles en la Catedral desde la propia tarde del día 8 hasta el domingo 13 de septiembre. Finalizado este período, la imagen será devuelta de forma privada a su Basílica.

La novena será predicada este año por el sacerdote diocesano y párroco de Santa María de la Amargura Salvador Gil Canto.

El 8 de septiembre, Solemnidad de la Natividad de la Virgen, la misa estacional será presidida por el obispo Jesús Catalá, a las 11.30 horas de la mañana. En los nueve días previos, los cultos arrancarán a las 19.30 horas con el rezo del rosario seguido de la eucaristía. El día 30 de agosto, además, tiene lugar la fiesta de la Dedicación de la Catedral malagueña, por lo que también tendrán lugar vísperas solemnes.