Clemencia. Según la Real Academia Española, significa “compasión, moderación al aplicar justicia”. Se trata de la advocación elegida para una imagen histórica del mundo cofrade malagueño para sustituir su anterior denominación: Santísimo Cristo Mutilado. De los mutilados (de la Guerra Civil), expuesto al culto sin un pie y una pierna, pese a que ninguno de los huesos de Jesús fue quebrantado, como se subraya en las Escrituras. La historia de esta Cofradía, vinculada históricamente al régimen Franquista, tiene su origen en la Guerra Civil española. A partir de los años noventa, comenzaron paulatinamente a dejar atrás los símbolos de la dictadura. Con este paso, el fundamental, por fin se pasa página definitivamente.

El Cristo Mutilado es una talla del siglo XVII, que se atribuye tradicionalmente a Jerónimo Gómez Hermosilla. Perdió la pierna derecha y el pie izquierdo los asaltos y quemas de templos ocurridos en Málaga en julio de 1936, tras el golpe de Estado que desencadenó la Guerra Civil. El Crucificado presidía el retablo de la iglesia del Sagrario de la Catedral. Dada su ubicación, no pudo ser destruido por los asaltantes, que lo dañaron parcialmente. En torno a esta imagen, en febrero de 1939 se funda la Cofradía, con el ánimo de integrar a los mutilados de guerra del bando Franquista. La Corporación sumaba por miles su nómina de hermanos, con afiliados de todo el país y ostentaba el título de Cofradía Nacional. Todo ello con el visto bueno de la Santa Sede, pues el Papa Pío XII emitió una bula en 1939 autorizando el culto interno y externo de la imagen mutilada.

 

Fruto de aquellos años de pujanza durante el régimen Franquista, la Cofradía consiguió hacerse con un gran patrimonio, que en gran parte aún se conserva. Tras la muerte del dictador, Francisco Franco, el Crucificado sólo volvería a ser procesionado en 1976, con una puesta en escena muy alejada de la solemnidad y el militarismo acostumbrados; y en unas pequeñas andas en lugar de su habitual trono de procesión. El argumento oficial para dejar de hacerlo siempre ha sido seguir la recomendación del entonces obispo de Málaga, Ramón Buxarrais y sus sucesores: Fernando Sebastián y Antonio Dorado. Con todo, tras unos años de letargo, a comienzos de los noventa se trata de recuperar el pulso, aunque fruto de la ausencia de culto externo, en 1995 la Agrupación de Cofradías desagrupa a la Corporación. Según los Estatutos de San Julián, una hermandad quedará desagrupada si lleva cinco años sin salir en procesión sin que haya una causa justificada.

 

La imagen sufrió un accidente en 2012 en los momentos previos al Vía crucis que celebra cada Viernes Santo. (elcabildo.org)

 

El debate de restaurar la imagen y devolverle sus piernas ya estaba entonces sobre la mesa, pero parece que la tensión política aún era latente y nunca obtuvo el consenso mayoritario necesario. Ahora, los hermanos de la Cofradía del Cristo Mutilado quieren pasar página definitivamente y en febrero de 2018 aprobaron la decisión histórica de restaurar la imagen. Tras su paso por el taller del profesor Juan Manuel Miñarro, en Sevilla, el próximo 3 de octubre será repuesto al culto en una misa estacional que tendrá lugar en la Catedral. Miñarro ha tratado de recuperar su policromía original, por lo que la imagen se presentará con un tono de color más claro del que se conoce en la actualidad. Además, 84 años después, el Crucificado dejará de estar mutilado y tendrá por advocación toda una llamada a la reconciliación: Santísimo Cristo de la Clemencia.

 

Nueva etapa, con una devoción mariana

Esta nueva etapa que está iniciando la cofradía de Los Mutilados llega de la mano de una nueva devoción mariana. Al inicio del curso cofrade 2016, el cabildo de hermanos aprobó la incorporación de una titular mariana, bajo la advocación de María Santísima de la Divina Providencia. La Dolorosa, coetánea al Crucificado, recibe culto desde entonces en la iglesia del Sagrario, se trata de una imagen de finales del siglo XVII, atribuida a Antonio del Castillo y que pertenecía al convento de la Aurora y la Divina Providencia, aunque adquirida por el bordador Joaquín Salcedo, que la cedió a la Cofradía.

Aquel cabildo extraordinario también aprobó incorporar al Santísimo Sacramento como cotitular de la Hermandad. En su origen, el actual Cristo de la Clemencia presidió el retablo mayor de la iglesia del Sagrario, hasta su destrucción en 1936, que fue construido por la extinguida Archicofradía del Santísimo Sacramento, en 1711.