Mientras las cofradías buscan fórmulas para poder celebrar procesiones en la Semana Santa 2021, en caso de que la crisis sanitaria persista en condiciones similares a las actuales (este es el plan en el que trabaja la Agrupación de Cofradías), los obispos salen al paso de la actualidad cofrade y no parecen estar muy de acuerdo con los últimos movimientos. Tras una reunión celebrada en Córdoba, los días 20 y 21 de octubre, los obispos de las diócesis andaluzas pidieron a las hermandades que «eviten sucedáneos de la verdadera piedad que brota de la celebración del Misterio cristiano, que los obispos garantizan». En la reunión participaron los mismos obispos que llegaron a abocetar extraordinarias a celebrar durante el pasado mes de septiembre, que no pudieron llevarse a término por la crisis del coronavirus. Entonces, los casos de Granada y Huelva fueron los más sonados, aunque el debate estaba abierto en toda Andalucía. Cuando afirman que la «verdadera piedad» nace de las «celebraciones del Misterio cristiano que ellos garantizan», pudiera deslizarse algún mensaje entre líneas que cada cofrade deberá interpretar.

A través de un comunicado, los obispos señalaron tras este primer encuentro mantenido desde el inicio de la pandemia del Covid-19, que «siguen con atención la piedad popular, que se expresa de múltiples maneras en nuestro pueblo con estaciones de penitencia, romerías, procesiones…». En este sentido, «invitan a la cofradías a que, en comunión con los pastores, fomenten el culto a sus Sagrados Titulares -respetando la normativa sanitaria-, continúen los procesos formativos de sus miembros y la caridad con los necesitados».

Desde Roma habilitaron a las distintas diócesis el pasado mes de marzo a realizar cultos externos en desagravio por la Semana Santa sin procesiones que tuvimos. El decreto de la Congregación para el Culto Divino sugería las fiestas de la Exaltación de la Cruz y los Dolores Gloriosos, en septiembre, para celebrarlas. Pero lejos de quedar controlada y poder darse por concluida, tras los meses estivales la pandemia experimentó una nueva ola de contagios que persiste en la actualidad.

Los obispos recomiendan a los fieles volver a la participación en la Eucaristía de manera presencial

A la reunión asistió el obispo de Málaga, Jesús Catalá, y sus homólogos de las diócesis de Sevilla, Granada, Almería, Cádiz y Ceuta, Córdoba, Guadix, Huelva y Jaén. Asidonia-Jerez estuvo presente por medio del administrador diocesano, Federico Mantaras. Juntos reflexionaron «sobre lo que está suponiendo este tiempo de pandemia para sus diócesis y para la acción pastoral, que se ha visto alterada desde que comenzó el estado de alarma». Recomiendan a los fieles volver a la participación en la Eucaristía de manera presencial, respetando las normas preventivas establecidas, y pusieron el acento en las necesidades sociales que existen.

Los obispos andaluces constatan un incremento del 77% en la demanda de ayudas a Cáritas por el Covid-19. Así, según subrayan, muchas personas «han acudido a Cáritas por primera vez, tras la crisis económica que la situación sanitaria está provocando». En el citado comunicado, los obispos insistieron en que «una vez más, han sido los más pobres y las familias vulnerables las primeras en sufrir las consecuencias de la crisis y en necesitar la ayuda de Cáritas», de forma «ha aumentado un 33% el número de personas que acuden a Cáritas por primera vez, o lo hacen después de un largo tiempo sin necesitar ayuda».