El Obispado de Málaga realizará las primeras pruebas de formación teológica a cofrades en abril y junio. Por ello, el delegado de Hermandades y Cofradías, Salvador Guerrero, ha remitido una carta a todas las corporaciones para que retomen esta preparación. «La prueba que acredita la formación sistemática básica, quedó suspendida el curso pasado por motivos de la pandemia. En éste que comenzamos, al hilo de lo que recordaba mi antecesor el pasado 29 de junio, os animo a que sigáis preparándoos para que podáis presentaros a la prueba que no pudo realizarse de la primera parte del Catecismo (la profesión de la fe) y, en su caso, también de la segunda (la celebración del misterio cristiano)», afirma en el escrito.

Desde el 1 de julio de 2024, para poder concurrir a unas elecciones, los candidatos a hermano mayor y teniente hermano mayor deberán haber completado esta formación teológica básica, como la definen desde el propio Obispado. Hasta entonces, al menos, los aspirantes deberán acreditar que se encuentran recibiendo la misma. «Más adelante os haremos llegar la información precisa para inscribiros, aunque ya adelantamos que la prueba para la primera parte del Catecismo se realizará en abril y la segunda, en junio», informa el delegado, que también reconoce en su escrito el esfuerzo de los cofrades «para salir al encuentro de tantos que están sufriendo en primera persona esta crisis sanitaria, en sus vertientes económica y social».

Esta formación deberá estar tutelada por el director espiritual de cada cofradía, pero no tiene por qué darla necesariamente él

El Decreto General sobre Grupos parroquiales, Hermandades y Cofradías, publicado en abril de 2019, que también insta a la actualización de los estatutos de las cofradías, guarda especial celo en que los principales responsables de las hermandades tengan una formación cristiana básica. En este sentido, el libro de cabecera es el Catecismo de la Iglesia Católica. Los cofrades que consideren que tengan los conocimientos ya adquiridos, podrán presentarse directamente a la prueba; en caso contrario, deberán prepararse mediante una catequesis para superar el examen. Dicha formación deberá estar tutelada por el director espiritual de cada cofradía, pero no tiene por qué darla necesariamente él. «Puede que en una parroquia haya cinco hermandades, y se pongan de acuerdo para preparar una formación conjunta, o quizá pase lo mismo en un pueblo donde haya ocho o diez hermandades. Se tiene que garantizar que existan esos cauces de formación, pero en cada lugar se organizará de la forma que se estime más conveniente», aclaran fuentes consultadas del Obispado.