El Obispado de Málaga trata desde hace tiempo de impulsar la formación de los cofrades y entiende que las juntas de gobierno deben de estar comprometidas con esta necesidad y promover iniciativas formativas entre sus hermanos. Con el ánimo de alcanzar este objetivo, el obispo exigirá desde el 1 de julio de 2024 a los candidatos a hermano mayor y teniente hermano mayor haber completado una formación teológica básica. Hasta entonces, al menos, los aspirantes deberán acreditar que se encuentran recibiendo la misma. Sin esta acreditación, no podrán concurrir a unas elecciones. Las primeras convocatorias de exámenes aún no tienen fecha oficial pero ya hay dos grupos recibiendo catequesis. Si se cumplen los plazos anunciados inicialmente, la primera convocatoria debe ser esta misma primavera, cuando llegue el tiempo de Pascua.

Esta formación se centra básicamente en el Catecismo de la Iglesia Católica, cuya versión oficial fue publicada en latín en 1997, como resultado de la renovación iniciada en el Concilio Vaticano II. Es uno de los dos catecismos de la Iglesia universal que han sido redactados en toda la historia y contiene la exposición de la fe, doctrina y moral de la Iglesia, atestiguadas o iluminadas por la Sagrada Escritura, la Tradición apostólica y el Magisterio eclesiástico. El Obispado dividirá la prueba en dos partes: la profesión de la fe y la celebración del misterio cristiano, según explicó en su momento el propio delegado de Hermandades y Cofradías, Salvador Guerrero.

El primer grupo de catequesis inició su formación en la parroquia de San Pablo meses atrás. Y en estas fechas precuaresmales, lo ha hecho un segundo grupo de cien personas, vía telemáticas y bajo la coordinación del cofrade (de la Esperanza, del Cautivo, la Salutación y la Divina Pastora) Andrés E. García Infante, que es licenciado en Ciencias Religiosas y Teología fundamental. El Miércoles de Ceniza se celebrará la segunda catequesis del grupo y tendrán lugar quincenalmente hasta el verano, para retomar en el mes de septiembre.

Estos cursos no son obligatorios para presentarse a los exámenes. Quien entienda que tiene la formación suficiente, podría concurrir a las convocatorias que salgan, previa coordinación con su respectivo párroco o director espiritual. Sobre el tipo de prueba que se realizará aún no se conoce nada pero, por lo pronto, la formación está en marcha.