Mejor a la luz de la cera que con un foco eléctrico. El equipo de elcabildo.org encenderá cirios y focos los lunes, para empezar la semana con algo de claridad. Preferentemente será los lunes, pero cualquier día podría ser necesario: hoy es lunes 22 de febrero, primero de la Cuaresma.

 

Cirios

En estos tiempos de pandemia, reconforta poder arrancar el tiempo cuaresmal encendiendo cirios. Ojalá podamos montar una candelería de muchas piezas hasta Semana Santa. El primero, para el Vía Crucis de la Agrupación de Cofradías, pues a lo mejor sin querer, hemos vivido el Vía Crucis del Centenario que todos necesitábamos. Encendamos todos también una velilla para rogar por la normalidad en el culto diario del Santo Cristo de la Salud. Quién sabe incluso si este hito pudiera ser el inicio de algo más en torno a la imagen del Santo Protector de la ciudad, como en su día significó aquel rosario de las Glorias del año 2000 para la Virgen de los Remedios, hoy una de las hermandades letíficas más pujantes.

Y reconfortados espiritualmente, llegó el cartel de la Semana Santa 2021. Cirio para Andrés Mérida, por ser fiel a su estilo para acometer el encargo que le hacen y por la propia obra que, más allá de gustos personales, viene a enriquecer el patrimonio cofrade malagueño. Todo en un año especialmente pobre en el plano cartelístico a nivel andaluz, con el oficial de Granada encabezando la lista de esperpentos. Respecto a los primeros cultos cuaresmales, cabe reseñar el aparato de culto dispuesto nuevamente por la hermandad de la Sagrada Cena. Parece que, efectivamente, no hay quinto malo y desde su llegada a Santo Domingo, la Cofradía ha caído de pie y la albacería no ha escatimado esfuerzos en cada montaje que ha tenido que llevar a cabo. Y no han sido pocos.

 

Focos

Será otra Cuaresma sin programas de radio de El Cabildo; ahora mismo no cabe otra cosa que encender un foco. En estos días de pandemia y sin procesiones a la vista, cada uno encontrará la ilusión donde pueda. Desde luego, no será en lo que significa poder vestir el hábito nazareno llegada la Semana Santa, ni en la propuesta de la Agrupación de Cofradías para llenar este vacío, pues no existe propuesta alguna. Una situación especialmente gravosa cuando uno levanta la cabeza y ve que en Sevilla, el Consejo ha promovido un ambicioso programa cultural con hasta una treintena de iniciativas. El horizonte que se vislumbra en Málaga es un solar. Más allá de los cultos propios de cada cofradía. Encendamos un foco en dirección a San Julián a ver si despiertan los responsables, con Pablo Atencia a la cabeza, que ahora hace más falta que nunca arrimar el ascua cofrade a la ciudad, a los semanasanteros e incluso a los propios cofrades. Pero deberán ser dos focos, pues no merece menos el desproporcionado acto de presentación del cartel de la Semana Santa de Málaga. Evitaremos repetirnos, pues quedó suficientemente reflejado en la crónica de la presentación. Hablaron muchas personas y se habló de todo, menos del cartel. Algunos aún recordamos aquellas radiografías desde el punto de vista técnico y artístico que solía realizar Jesús Castellanos de cada cartel que se presentaba en el Salón de los Espejos. Hablaba para los cofrades, que éramos quienes llenábamos el acto y aquellas palabras ayudaban a entender y asimilar las propuestas que traía cada pintor. En el Edgar Neville se dijo demasiado para no decir casi nada.

 

Ruegos y preguntas

¿Hablará el obispo alguna vez con la prensa? Uno lo escucha de tanto en tanto en una celebración religiosa, esta vez fue en el Vía Crucis de la Agrupación, y se acuerda que está ahí. Pero desde que llegó a Málaga en 2008 su trato con los medios es ninguno; lo que redunda en la imagen distante que tiene para la ciudadanía. Poco tiempo le queda para revertir algo esta realidad, pues lleva más de una década en la Diócesis y en cuatro años cumple la edad de jubilación estipulada para los prelados de la Iglesia. Si volvemos a mirar a Sevilla: el arzobispo atiende habitualmente a los periodistas que lo requieren y es costumbre una rueda de prensa cada Miércoles de Ceniza. En otro orden de cosas, ¿alguien más reparó y disfrutó del silencio de la Catedral durante el Vía Crucis? ¿Es necesario un confinamiento para generar este climax? ¿Alguna vez será posible conseguirlo en torno a una imagen rodeada de personas? ¿Cómo saldremos de esta? ¿Muchos cofrades se quedarán en el camino o seguiremos todos fieles al compromiso con nuestras hermandades? ¿Sabe alguien algo del Centenario de la Agrupación? ¿Quizá hay demasiado ruido para tan pocas nueces? ¿Para qué nos metemos en estos berejenales?