Nuevo paso para salvar la cripta de la Victoria, el panteón de los condes de Buenavista del siglo XVIII, un Bien de Interés Cultural (BIC) con graves problemas de humedad. Actualmente permanece cerrado por desprendimientos. La consejera de Cultura, Patricia del Pozo (PP), asegura que ya se está trabajando «mano con mano» con el Obispado de Málaga para protegerla de las filtraciones. Afirma que ya se han realizado catas y se están evaluando para ver las futuras actuaciones. Por el momento, se han protegido elementos que estaban en situación de vulnerabilidad. Del Pozo ha respondido así a una pregunta formulada en la Comisión de Cultura y Patrimonio Histórico del Parlamento andaluz por el grupo de Ciudadanos (Cs).

La responsable de Cultura de la Junta de Andalucía explica que ya se ha desarrollado una primera fase de actuaciones, «consistente en toma de datos iniciales, análisis previo y todo tipo de ensayos». Para atajar el problema de humedades, se han realizado distintas catas desde el interior del inmueble «así como desde el edificio colindante para caracterizar las humedades». Del mismo modo, se ha llevado a cabo «un análisis de las patologías para articular la estrategia de conservación del bien».

El 21 de enero concluyeron las catas y ahora mismo se está a la espera de datos concluyentes «para determinar las futuras actuaciones» correspondientes. En paralelo, según la consejera de Cultura, «se han adoptado medidas cautelares de salvaguarda, retirando y protegiendo los elementos decorativos que estaban en situación vulnerable», mientras se define la estrategia de conservación.

El agua proviene de un edificio privado, antiguo hospital aledaño, hoy en desuso, al que se le permitió hace décadas realizar actuaciones sobre la cripta

La cripta de los Condes de Buenavista, que se sitúa bajo el camarín de la Virgen, es «una de las joyas más importantes del barroco tétrico en España, un tesoro patrimonial» del que, ha dicho, «se conservan pocos ejemplos» y supone «un espectáculo escultórico que tiene un valor incalculable». Está compuesta por un soporte central de cuatro columnas de forma octogonal, un pequeño altar y una gran cruz de oro, rodeados de paredes y techos pintados de negro con figuras blancas alegóricas del paso del tiempo. Del mismo modo, la consejera lamenta que uno de los laterales «ha sufrido daños tremendos por filtraciones; lo que podría ocurrir con toda la cripta si no se toman medidas».

Según los primeros informes, «el agua proviene de un edificio privado, antiguo hospital aledaño, hoy en desuso, al que se le permitió hace décadas realizar actuaciones sobre la cripta». «No sirve de nada lamentarnos por los errores y los permisos concedidos hace tantos años ni buscar culpables, eso ya no sirve de nada, lo importante es salvar nuestro patrimonio ahora», concluye la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía.