Estos días, en el Telenotícies de TV3, han mostrado un reportaje de los campos de melocotoneros en flor de Aitona (Lleida). Unas imágenes magníficas de enormes extensiones tintadas de color rosa. Esto me ha recordado la visión de campos muy similares, contemplados des de la ventana del AVE viniendo a Málaga para disfrutar de la, cada año tan esperada, Semana Santa.

Esto, poder contemplar en directo desde el tren paisajes tan coloridos, este año no pasará. De hecho la última ocasión fue en el viaje de ida el Jueves de Pasión del año 2017.

Y digo que este año no pasará, porque no tomaré el AVE para ir a Málaga, porque este año tampoco habrán procesiones por las calles de ninguna ciudad o pueblo donde habitualmente las hay. ¡Qué Cuaresma! Es la más triste de las que recuerdo, desde que descubrí la esplendorosa Semana Santa de Málaga, ya que con éste serán cuatro seguidas sin experimentar las emociones que se viven durante todo el tiempo pasional y eso se hace difícil de asimilar para todos aquellos cofrades que esperamos, como niños chicos, en la soleada mañana del Domingo de Ramos la salida de la primera, la salida de La Pollinica.

Campos de melocotoneros en flor de Aitona, en Lleida.

Todos los cofrades, todos los apasionados de la Semana Santa, al ser un evento que dura tan solo siete días, la espera de un año a otro se hace muy larga. Por eso cuando se va acercando el tiempo cuaresmal, los ánimos crecen en proporción inversa a la disminución de los días restantes para el Domingo de Ramos. Y todos tenemos nuestras señales particulares de que aquello tan esperado se aproxima, poco a poco, pero con paso firme. También, porque no decirlo, todos tenemos nuestros propios ritos, muchos de los cuales son compartidos por otros cofrades. Aquí va mi lista.

A la llegada del mes de octubre se produce la primera emisión del programa de Canal Sur Radio El Llamador de Otoño en su edición semanal, esta es la primera piedra del largo camino. Después, ya a primeros de diciembre, es preciso realizar la búsqueda y compra de los billetes del AVE así como la reserva del hotel, no vaya a ser que nos quedemos sin plazas.

En enero, cuando estreno la agenda me entretengo a confeccionar una cuenta atrás hasta el Domingo de Ramos. El día que escribo esto faltan solo 25 días, pero este año no tiene el mismo sentido. La siguiente señal de que esto va avanzando es cuando se inician las primeras transmisiones de los preliminares del Carnaval de Cádiz; también cuando se publican los diferentes carteles que anuncian la semana esperada.

Observar, en mis viajes diarios de tren, como empiezan a florecer los arboles, es un claro anuncio de que la primavera se está acercando y cuando llegan las semifinales y la Gran Final del Carnaval, indica que la Cuaresma ya la tenemos a tocar.

Los nervios del viaje se apaciguan una vez acomodado en el asiento del AVE y finalizan la noche del jueves de Pasión, con un fondo de marchas del traslado de El Rico

El inicio de las emisiones diarias de El llamador y Bajo Palio marcan el comienzo de la Cuaresma y las celebraciones de los Vía Crucis de la Agrupación de Cofradías de Málaga y el del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla nos ponen en el primer viernes y el primer lunes de Cuaresma, respectivamente.

Durante esos días aprovecho para hacer una puesta apunto, programando visitas al dentista, al peluquero, al osteópata y a la podóloga, con el fin de estar en plena forma durante la semana grande.

En este mismo periodo mi hijo Hugo está completamente atareado confeccionando los horarios y los itinerarios de las diferentes cofradías (tanto de Málaga como de Sevilla) para la App El Penitente. Como yo no soy hombre de App’s, Hugo me pasa la información de cada día en un Excel.

El tramo final de todo este período de espera lo pone el sábado con la emisión del pregón de la Semana Santa de Málaga y al día siguiente, domingo, el de Sevilla que sigo atentamente, mientras plancho las diez camisas que me pondré durante la semana.

A partir de aquí ya comienzan los nervios del viaje, que se apaciguan una vez acomodado en el asiento del AVE y finalizan ante una pringá y una suculenta ensaladilla en El Pimpi, la noche del jueves de Pasión, con un fondo de marchas procedente del traslado de El Rico, ¡tres días antes de que comience la felicidad extrema!

Pero este año… esta cuenta atrás, es una cuenta atrás frustrada.

Archivado en: Semana Santa 2021.