Mejor a la luz de la cera que con un foco eléctrico. El equipo de elcabildo.org enciende estos cirios y focos a modo de sucinto balance de una Semana Santa vivida en una clave demasiado personal como para extenderse en juicios generales. Estamos en plena Octava de Pascua y el Tiempo de Gloria pide paso…

 

Cirios

Pasó la segunda Semana Santa sin procesiones y, parece, con el colectivo reforzado y respaldado por la ciudad. Los malagueños hicieron cola para ver a los titulares en sus templos y lugares de exposición y los cofrades se vieron desbordados. Ha quedado claro, por si a alguien le restaba alguna duda, que la ciudad sigue queriendo a sus cofradías. Responde cuando éstas ofrecen. La pelota está en el tejado de las hermandades: ¿hacemos lo suficiente en la promoción de las actividades de culto abiertas al público? ¿Informamos, valoramos y nos tomamos en serio como merecen los horarios de visitas a los titulares y las exposiciones en besapiés y besamanos -para cuando se puedan-? Hay muchas personas que sólo pisarán la iglesia este año en Semana Santa y quizá en alguna boda o bautizo…

Con todo, hay que destacar el esfuerzo de las albacerías y demás cofrades para montar los altares, preparar los turnos y otras labores, que se vio por completo recompensado por la mencionada acogida de la ciudad. De diez, por su parte, los medios de comunicación, cuyos esfuerzos, al estilo de una Semana Santa normal, merecen todos los elogios pues -sabemos de lo que hablamos- no es nada fácil llenar de contenido tanto espacio vacío. Y la provincia. Con Antequera a la cabeza, localidades como Archidona o Vélez-Málaga abrieron sus puertas a los visitantes también de la capital, que pudieron conocer la enorme riqueza artística y antropológica que acoge la provincia.

Y un último cirio, visto lo visto en el panorama andaluz: a la Iglesia de Málaga. Habrá matices, pero todos los templos han dispuesto prácticamente toda su infraestructura a disposición de las cofradías. Los párrocos sólo han reclamado espacio -como es lógico y las hermandades así deben apoyarlo y formar parte- para las celebraciones del Triduo Sacro y otros servicios religiosos. Pero nadie puede negar la buenísima disposición general de la Iglesia de Málaga a las cofradías y su acogida en esta Semana Santa. Éstas se han podido sentir verdaderamente en casa.

 

Focos

Ocurre muy a menudo y en las grandes fiestas también. En algunos casos aislados de fuerzas de seguridad y derivados de escala inferior: vigilantes, efectivos de Protección Civil… y hasta algún hermano con acreditación y chaqueta: da la sensación de que en algún momento se olvidan de que tratan con personas. Se comprende la tensión de su desempeño de trabajo, pero no se puede actuar de manera insolente de primeras. En el sueldo -o en el servicio que voluntariamente desempeñan- van los sinsabores de ese oficio, pero deben cuidar de que el ciudadano nunca lo pague, siendo tratado como ganado. Valga para las colas y para las bullas cuando éstas vuelvan. De la casi ausente Agrupación sólo cabe hablar de si las fotos de las visitas a los templos se han hecho con mejor o peor encuadre…

 

Ruegos y preguntas

¿Probamos a informar y promocionar los horarios de visita a las imágenes en sus días de culto? Igual viene más público. Primera Semana Santa con terrazas y sin tronos. Esta vez han ganado ellos más que las hermandades. Esperemos que la hostelería nos lo devuelva cuando regresemos a las calles. Y no se habla de dinero, sino ayudando a despejar calles y reduciendo el impacto visual y lumínico de sus negocios. Si convivimos, mejor para todos. ¿Hacían falta de verdad los pasacalles de bandas formando tapones en las calles? Tiempo de Pascua, tiempo de vacunas. Doble alegría.