• domingo, 28 noviembre 2021
  • Actualizado: 28/11/2021
4 meses y 13 días para el Domingo de Ramos

Incertidumbre. Esa es la sensación mayor que tenemos los cofrades en la actualidad ante la posible apertura del culto externo en nuestra diócesis. En vísperas de la festividad de nuestra patrona, Santa María de la Victoria, aún se mantiene el decreto que prohíbe las salidas procesionales (en cualquiera de sus formas) en nuestra ciudad. Pero ante el levantamiento de dicha prohibición en otras diócesis, acompañada de la ostensible mejora de la situación por el COVID-19, suenan campanas de una nueva posible medida a corto plazo.

Como ya dijo Alejandro Cerezo en este medio, la vuelta paulatina es necesaria para poder pensar en nuestros tronos de cara a la próxima Semana Santa; el exceso de prudencia puede hacernos responsables del retraso en la salida a la calle de nuestras cofradías en comparación a la normalización del resto de la vida en sociedad. Los cofrades estamos preparados, y los músicos, también.

Las bandas han acercado a innumerables jóvenes a nuestras cofradías y, por ende, a la Iglesia, siendo uno de los grandes focos de captación de creyentes y cofrades en la sociedad actual. Alrededor de 1.600 músicos forman las 19 bandas de nuestra ciudad, formando un núcleo nada desdeñable para este círculo cultural malagueño.

Obviar la música en nuestros cortejos como medida preventiva no solo sería un error, sino que sería un freno para el desarrollo de nuestras formaciones

Por ello, obviar la música en nuestros cortejos como medida preventiva no solo sería un error, sino que sería un freno para el desarrollo de nuestras formaciones. Desde que el confinamiento total desapareció, las bandas de nuestra ciudad fueron recuperando gradualmente su actividad, comenzando por pequeños grupos, y aumentando y disminuyendo dicha asistencia en función de la situación pandémica general.

Todo esto se pudo demostrar en la colaboración de las bandas de nuestra ciudad a través de su Federación con las áreas de Cultura y Juventud de nuestro Ayuntamiento, a través de las cuales se permitió el desarrollo de dicha actividad en diferentes actos patrocinados por los mismos.

Esa recuperación escalada de nuestras hermandades en la calle ya está siendo experimentada por nuestras bandas desde hace más de un año

Es por ello que esa recuperación escalada de nuestras hermandades en la calle ya está siendo experimentada por nuestras bandas desde hace más de un año, habiendo respetado minuciosamente las medidas que desde el gobierno andaluz exigían para ello. Los músicos hemos sido pacientes, intentando crear actividades para que el género de la música procesional siguiese vigente en cada acto que se nos permitía. Llegado el momento de comenzar a ver a nuestras imágenes en la calle, ignorar la música sería minusvalorar ese esfuerzo.

No se puede considerar, bajo ningún concepto, irresponsable la presencia en los cortejos de las bandas: aquellas instituciones que han dado ejemplo precisamente de lo contrario en estos difíciles momentos. Si la música amansa a las fieras, bien podría rebajar los efectos negativos que en nuestra moral colectiva ha derivado la pandemia. Con la música, a (ninguna) otra parte.

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