Fallece el pintor Manuel Pineda Barroso

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El mundo del arte y la religión en Málaga está de luto. Este martes ha fallecido a los 62 años de edad el reconocido pintor malagueño Manuel Pineda Barroso, tras una larga enfermedad que no logró apartarlo de su pasión por la pintura ni de su compromiso con la devoción popular andaluza.

Una trayectoria marcada por el color y la devoción

Pineda Barroso dejó una huella imborrable en el panorama artístico de Málaga, especialmente en el ámbito de la Semana Santa y las Glorias. Fue autor de innumerables carteles para distintas hermandades de pasión y gloria, y también firmó el Cartel Oficial de las Glorias de Málaga, una de las distinciones más relevantes que puede recibir un artista vinculado al arte sacro local.

Sus obras se caracterizaban por una fuerte carga simbólica, con elementos recurrentes que definieron su estilo personal. Entre ellos, las flores -y en especial el clavel- aparecían con frecuencia en sus composiciones, adornando los laterales y la parte inferior de sus pinturas. Este elemento floral no era meramente decorativo: representaba la belleza efímera, la pasión y la sangre derramada de Cristo, dotando de profundidad espiritual cada uno de sus trabajos.

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Compromiso con las hermandades

Manuel Pineda Barroso no solo fue un artista vinculado a la religión; también vivió su fe desde el compromiso activo. Durante ocho años, ocupó el cargo de presidente de la Real Hermandad del Rocío de Málaga, cofradía de la que también fue hermano mayor y donde recibió la medalla de oro como reconocimiento a su entrega y dedicación.

Su implicación con la hermandad fue mucho más allá del cargo: formó parte activa de su vida interna, organizó peregrinaciones, diseñó enseres, y plasmó en sus lienzos la devoción mariana que profesaba. Como trinitario de corazón, era un devoto confeso de Nuestro Padre Jesús Cautivo y del Santo Traslado, imágenes que visitaba frecuentemente en la iglesia de San Pablo, buscando en la contemplación de sus titulares una fuente de inspiración.

Una firma deseada por muchas cofradías

Numerosas hermandades malagueñas solicitaron los pinceles de Pineda Barroso para anunciar sus salidas procesionales. Entre ellas destacan Cautivo, Zamarrilla, Sentencia, Piedad y la Sagrada Cena, por citar algunas. Cada cartel era más que una obra de arte: era una carta de presentación espiritual y artística de cada corporación, impregnada de los valores que el autor lograba transmitir a través de su paleta.

Más allá del ámbito religioso, también participó en iniciativas culturales de diversa índole. En 2006, fue el encargado de pintar el cartel oficial del Carnaval de Málaga, demostrando su versatilidad y su compromiso con las expresiones populares de la ciudad.

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Legado y memoria

La muerte de Manuel Pineda Barroso supone una pérdida irreparable para el arte sacro de Málaga. Su legado, sin embargo, perdura en decenas de carteles que hoy cuelgan en casas hermandad, parroquias y hogares cofrades, donde siguen transmitiendo el mensaje que el artista quiso dejar para la posteridad: fe, belleza, y compromiso con las tradiciones.

Desde el mundo cofrade y cultural se han sucedido las muestras de condolencia hacia su familia y hacia la Real Hermandad del Rocío, que despide a uno de sus referentes más queridos. Su estilo, su talento y, sobre todo, su cercanía, dejan una estela difícil de igualar.

Manuel Pineda Barroso no fue solo un gran pintor; fue un hombre de fe, de hermandad y de arte. Málaga pierde a uno de sus grandes, pero su obra seguirá viva, recordando a cada paso su sensibilidad y su entrega incondicional al arte cofrade.


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