Este árbol frutal demasiado olvidado crece sin dificultad y ofrece cosechas abundantes con poco mantenimiento

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En los jardines franceses, los manzanos y perales siguen siendo los reyes del huerto. Sin embargo, hay otros árboles frutales, igual de fáciles de cuidar, que suelen ser ignorados, aunque son mucho más productivos, resistentes… y deliciosos. Uno de ellos es el nashi, un árbol frutal que, aunque aún no es muy popular, podría en el futuro rivalizar con los clásicos del huerto.

El nashi, la pera asiática que tiene todo para triunfar en tu jardín

El nashi, también conocido como «pera japonesa» o «pera manzana», es originario de Asia. Lleva cultivándose desde hace siglos en países como Japón, China y Corea, y poco a poco empieza a hacer su aparición en los huertos franceses.

Este árbol es una mezcla perfecta entre una manzana y una pera, tanto en forma como en textura. Produce frutos redondeados, con una piel fina y dorada, muy jugosos, crujientes y refrescantes. Se pueden comer frescos, en rodajas, o incluso en ensaladas de frutas. Además, su conservación en frío puede prolongarse varias semanas sin perder calidad.

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Lo que realmente atrae es la facilidad con la que se cultiva este árbol: es muy resistente, soporta temperaturas frías de hasta -15 °C, resiste la sequía una vez establecido, y tiene poca sensibilidad a enfermedades.

Fácil de plantar, tanto en tierra como en maceta

El nashi se planta de manera similar a un peral tradicional, preferentemente a pleno sol o en sombra ligera, en un suelo bien drenado, incluso ligeramente arcilloso. Acepta tierras calcáreas o neutras, siempre que no se encuentren saturadas de agua. Se puede plantar tanto en otoño como en primavera, por lo que si aún no lo has hecho, ¡es un buen momento!

Cuando llega a su tamaño completo, alcanza entre 3 y 4 metros de altura, aunque se puede podar para mantenerlo a unos 2 metros. Esto lo convierte en una excelente opción para jardines pequeños o incluso para balcones, si se cultiva en un macetero profundo (mínimo de 40 a 50 litros). En primavera, sus flores blancas y ligeramente perfumadas son muy atractivas para las abejas.

Aunque en su mayoría el nashi es autofértil, algunas variedades pueden beneficiarse de la polinización cruzada con otro árbol de nashi o un peral para obtener mejores frutos. No es necesario recurrir a injertos complicados: basta con plantar un nashi cerca de otro para asegurar una buena cosecha.

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Una cosecha abundante desde los primeros años

Cuando se planta en condiciones adecuadas, el nashi comienza a dar frutos desde el tercer año. Y cuando está bien establecido, cada árbol puede producir entre 30 y 50 frutos anuales, sin alternancia, sin caprichos y sin necesidad de tratamientos fitosanitarios.

Los frutos maduran entre agosto y octubre, dependiendo de la variedad (como ‘Shinseiki’, ‘Hosui’, ‘Nijisseiki’, etc.), y se recogen cuando aún están un poco duros, como las manzanas. Esto facilita su conservación y transporte.

El nashi es perfecto para comer tal cual, pero también para preparaciones originales como tartas, carpaccios de frutas, compotas o incluso salteado en platos dulces y salados con especias. Y a diferencia de las peras comunes, apenas se oxidan y se oscurecen.

Un árbol ideal para jardines sin complicaciones

El nashi requiere muy poco mantenimiento. Solo necesita una poda de formación durante los primeros años y una poda ligera de limpieza a finales del invierno para airear el centro del árbol. No se necesitan tratamientos contra enfermedades como la roya, el fuego bacteriano o los pulgones, que son bastante raros en este árbol. Una vez establecido, el nashi solo necesita riego en caso de sequía prolongada.

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Es un árbol resiliente que se adapta perfectamente a los cambios climáticos y puede integrarse tanto en un huerto como en un jardín mixto, brindando excelentes resultados en la permacultura. Su floración tardía le permite evitar las heladas primaverales, lo que es un gran beneficio para la producción.

El nashi, un árbol olvidado que regresa con fuerza

Aunque el nashi ha sido dejado de lado durante mucho tiempo en los catálogos franceses, poco a poco está regresando a los huertos de los jardineros experimentados. Es sencillo de cuidar, generoso, saludable y, sobre todo, muy moderno.

Si aún no has encontrado el árbol ideal para comenzar tu huerto sin complicaciones, el nashi podría ser la respuesta. Es discreto, delicioso, y está listo para ofrecerte años de cosechas con un mínimo de cuidados y mucho disfrute.


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