Mostrar títulos Ocultar títulos
¿Mejor empezar el día con agua fría o terminarlo con una ducha caliente? Dos especialistas nos ayudan a decidir cuál es el mejor momento para pasar por el agua.
La eterna duda: ¿me ducho al despertarme o antes de dormir?
Hay quien no puede arrancar la jornada sin una ducha matutina. Otros, en cambio, prefieren ducharse por la noche para no llevarse a la cama el sudor y la suciedad del día. Y luego están los que lo hacen dos veces al día, por amor a la limpieza absoluta.
¿Pero cuál es el mejor momento desde el punto de vista de la salud e higiene? Para despejar esta duda, se han pronunciado dos voces muy distintas pero complementarias: un médico generalista y una sanadora energética. Y sus argumentos no te van a dejar indiferente.
Para leer Ni Pilates ni caminar: descubre la actividad que alivia el dolor en tus articulaciones
La opinión médica: la noche gana por goleada
El doctor Aragona Giuseppe, médico generalista y consejero de salud en Prescription Doctor, lo deja claro: todo depende del estilo de vida y de las costumbres de cada persona. Pero si hay que elegir un momento óptimo, él se inclina por la ducha nocturna.
¿Por qué? Según explica, ducharse por la noche ayuda a relajarse, liberar el estrés del trabajo o del gimnasio, y preparar el cuerpo para un mejor descanso. El agua caliente y el vapor actúan como un masaje suave que favorece el sueño profundo.
Además, hay un argumento más práctico: durante el día, nuestra piel y cabello acumulan polvo, sudor, alérgenos y contaminantes del aire. Si no te duchas antes de dormir, todo eso se transfiere a las sábanas. ¿El resultado? Posibles alergias, irritaciones y hasta problemas como el acné.
Por eso, aunque cada uno puede seguir sus preferencias, el médico insiste en que la ducha por la noche tiene más ventajas en términos de limpieza y bienestar.
Según la energía… ¡lo importante es la temperatura!
La sanadora Antonia Harman, por su parte, destaca otro factor que suele pasar desapercibido: la temperatura del agua.
Una ducha por la mañana puede ser revitalizante, claro. “Te despierta, te da claridad mental y te permite empezar el día con intención”, comenta. Y si se quiere un extra de energía, recomienda la ducha fría. Basta con terminar con 30 segundos o un minuto bajo el agua helada para activar el sistema inmunológico, circulatorio y digestivo.
¿Te atreves a más? Antonia sugiere incluso ducharse completamente con agua fría, algo que también ayuda al cuerpo a recuperarse más rápido tras el ejercicio físico.
Eso sí, si lo que buscas es relajación, nada como una ducha caliente por la noche. Subir la temperatura corporal ayuda a tranquilizarse y favorece un descanso reparador.
Entonces… ¿cuándo es mejor ducharse?
Después de escuchar a ambos expertos, queda claro que ducharse por la noche tiene muchas ventajas: relaja, limpia a fondo y mejora la calidad del sueño. Pero si tú prefieres hacerlo por la mañana, tampoco hay problema. Y si optas por las dos, adelante, siempre que no te excedas en el tiempo (lo ideal es no pasar de los 10 minutos) ni pongas el agua demasiado caliente.
Lo importante es que ese momento bajo el agua sea útil para cuidarte, tanto por dentro como por fuera. Al final, la mejor ducha es la que se adapta a ti, a tu ritmo de vida y a lo que tu cuerpo necesita en cada momento del día.
